Se mira y no se toca: el riesgo de bañarse en un río contaminado

 
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Parece una gran contradicción. O tal vez sea un http://www.lanacion.com.ar/1452152-los-riesgos-del-rio-contaminado. Lo cierto es que en una ciudad ubicada sobre la orilla de uno de los ríos más caudalosos del mundo sus habitantes no pueden sofocar el calor con un chapuzón. Por ese motivo, las altas temperaturas convierten a la metrópoli en un desierto de cemento.Lamentablemente, se trata de una realidad cotidiana. http://www.lanacion.com.ar/1536907-el-rio-de-la-verguenzadel Río de la Plata, especialmente en la costa, sólo permite a los porteños mirar el paisaje ribereño y pensar cómo en la otra orilla, en Montevideo, miles de bañistas pasan el día en la playa.Bacterias como enterococos y Escherichia coli se acumulan en las costas desde San Isidro hasta La Plata, a los que se suma la presencia de metales pesados como cromo y plomo. A esto hay que agregarle la cantidad de basura que se acumula, que llega de los arroyos entubados que descargan en el Río de la Plata. Semejante nivel de contaminación sólo permite que naden por allí especies adaptadas o más resistentes, como carpas, palometas o algún dorado perdido que baja del Paraná.Sin embargo, no siempre fue así. Hace poco más de 50 años, en la zona había balnearios y la gente disfrutaba no sólo de la costa, sino también del río, sobre todo en la zona sur."El gran problema fue que el crecimiento de la ciudad no fue acompañado por una infraestructura sanitaria adecuada", explicó a LA NACION Carolina Rísolo, gerente del Área de Riachuelo y Borde Costero de la Agencia de Protección Ambiental porteña.El crecimiento al que se refiere la funcionaria es el que convirtió a Buenos Aires en lo que es hoy. El primer censo de la ciudad se hizo en 1778 y para entonces se contabilizaron 24.754 habitantes. En 1909, con la llegada de extranjeros a la Capital, se superó el millón de habitantes y en 1947 la población llegó a 2.981.043, número que se mantuvo más o menos estable hasta nuestros días.Ese crecimiento incluyó el desarrollo de infraestructura urbana, radicación de industrias e instalación de sistemas sanitarios. Cabe aclarar que lo que se descarga en el río también proviene de los arroyos que llegan desde la provincia de Buenos Aires, donde la población también ha crecido."Uno de los principales parámetros de contaminación es el bacteriológico, que se genera por el vuelco directo de las cloacas. A eso se suma que el sistema de drenajes, en especial del casco antiguo, conecta pluviales con cloacales y llega todo...

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