Metro histórico: herramienta para comprender los cambios a través del tiempo.

Autor:Analía Cañibano, abril 2009.

¿Para qué sirve estudiar Historia? Pregunta obligada que debemos formularnos al iniciar cualquier programa de enseñanza de esta disciplina. Y si vamos a profundizar el estudio de la sociedad a lo largo de la historia inevitablemente caeremos en la línea de tiempo.

La razón primordial que nos moviliza a estudiar la sociedad a través del tiempo es poder comprender y explicar nuestra época actual y proyectar nuestro futuro. En el caso de la Argentina intentar responder por qué si es un país rico sin embargo vive en permanente crisis.

La complejidad de la historia reside en las múltiples variables que intervienen para poder explicar un proceso, en el concepto de abstracción que se debe realizar para poder ubicarnos en el tiempo. Un ejercicio frecuente que se suele hacer es ubicar en una línea histórica y en forma proporcional el nacimiento de Cristo, entre dos acontecimientos como la aparición del hombre sobre la tierra y la época actual.

Aparición del Hombre Época

Sobre la Tierra actual

La primera reacción es ubicar el nacimiento de Cristo en la mitad de la línea. Al no recibir una respuesta afirmativa comienzan las dudas. Lo que se está pidiendo es hacerlo en forma proporcional. Alguien atina a preguntar ¿cuándo apareció el Hombre sobre la tierra?. Por ahí vamos a orientarnos mejor. Pues si se tienen en cuenta las diferentes teorías algunos la ubican en millones de años, otros en unos 40.000 años, no obstante si hay que ubicar el nacimiento de Cristo en forma proporcional, y hoy estamos en el año 2009, desde el año 0 a hoy ha transcurrido muy poco tiempo, por lo tanto nunca puede estar justo al medio, que serían 20.000 años.

Durante muchos años para explicar los acontecimientos históricos se recurría a los hechos políticos, las batallas, los tratados, las presidencias. Pero este paradigma teórico dejó de ser suficiente cuando se desarrollan disciplinas como la sociología y la economía que no les alcanza con el tiempo corto de la vida de un político, sino que los cambios socio-económicos son mucho más lentos, de ahí que se empieza a hablar de la larga duración. Y acercándonos a nuestro mundo actual, después de la caída de la Torres Gemelas el 11 de septiembre del año 2001 el nuevo paradigma, modelo de explicación se basa en lo cultural y en una vuelta a lo religioso, en un enfrentamiento del mundo occidental cristiano al mundo oriental, musulmán. Además la mujer cumple un nuevo rol en la sociedad. (Touraine, Alain 2006)

Teniendo en cuenta este modelo de explicación para entender nuestra época actual, y comprender por qué la Argentina está como está debemos remontarnos al siglo XVI, al 1500.

Partiendo del concepto de Potencia Hegemónica, nos va a permitir visualizar y focalizar los grandes cambios que se dan a nivel mundial y cómo van a repercutir en nuestra región.

Una potencia hegemónica es aquel país que se destaca por encima de los demás. En el caso del siglo XVI España es la potencia hegemónica. Su poderío se basaba en el descubrimiento, conquista y colonización de América. En la extracción de metales preciosos a través del trabajo indígena organizado en mitas, encomiendas, yanaconazgo y en el monopolio comercial. El sistema comercial estaba organizado por medio del sistema de Flotas y Galeones, barcos cargados con mercaderías de alto valor y pequeño volumen (tejidos, especias) que partían de un único puerto autorizado en España, se dirigían por el Océano Atlántico a América Central, de ahí las mercaderías pasaban al Pacífico, llegaban al puerto del Callao, en Lima capital del Virreinato del Perú y luego se distribuían por el continente. Obviamente cuando llegaban a Buenos Aires su precio había aumentado enormemente.

Por otra parte hay que pensar cuáles eran los medios de transporte en ese momento. La navegación era el sistema más económico y rápido, pues por tierra había que hacerlo a caballo o a lomo de burro. El tipo de mercaderías que se intercambiaba era de volúmenes pequeños y de mucho valor como tejidos lujosos, especias a cambio de metales preciosos oro y plata. Estos metales se encontraban en México el oro, en las minas de Zacatecas y en Perú la plata en el cerro de Potosí (hoy Bolivia). Por lo tanto nuestra región del Río de la Plata era una zona marginal para el Imperio de los Habsburgos, Carlos V y Felipe II, pues no era productora de metales preciosos.

El siglo XVII, 1600 se lo considera un siglo de crisis. España está inmersa en una serie de guerras europeas y dinásticas, lo que hace que se debilite su relación con América.

El siglo XVIII, 1700 se caracteriza por la Revolución Industrial que se desarrolla en Inglaterra. La base está dada por el cambio en la tecnología, en la producción de textiles. Se deja el trabajo doméstico para realizarlo en las fábricas. Lo que implica un desplazamiento de gente del campo a la ciudad. Lo que va a impulsar la necesidad de buscar mercados para colocar los excedentes de producción, y conseguir alimentos baratos para la gente de las ciudades.

Inglaterra al salir a buscar mercados se encuentra con el sistema monopólico español que no le permite comerciar libremente. De ahí que se conviertan en los adalides del libre comercio. Esta teoría se sustenta en el principio filosófico del liberalismo, que hace hincapié en las libertades individuales.

La Revolución Francesa en 1789 va a llevar estos principios a su máxima expresión bregando por los derechos del hombre, la libertad, la fraternidad, la igualdad (ante la ley, pero no económica) y el principio de soberanía popular. Hasta este momento el garante de la legitimidad de la monarquía estaba dado por el poder divino, por encima del rey el poder lo detentaba la Iglesia, el Papado. A partir de la Revolución Francesa el principio de legitimidad que comienza a esgrimirse es que la soberanía reside en el pueblo, y a través del voto de sus representantes se elige a las autoridades de la República.

Este clima de ideas de la época y las tensiones que se venían manifestando entre criollos y españoles por motivos económicos y políticos en el Río de La Plata permiten explicar el estallido revolucionarios de 1810.

A mediados del siglo XIX la revolución industrial se extiende al continente europeo, Francia y Alemania comienzan a demandar materias primas para sus fábricas. Los países se dividen en centrales y periféricos especializándose en producir manufacturas los primeros y materias primas los segundos. A esta regionalización se la denomina también división internacional del trabajo. En el caso de la Argentina se va a especializar en producir alimentos, carne y cereales materias primas propias de climas templados. Período denominado "modelo agro exportador". Inglaterra será nuestra principal proveedora de manufacturas. Por tal motivo a este tipo de economías se las denomina complementarias.

En cuanto a los avances tecnológicos la segunda revolución industrial implicó un cambio en los transportes marítimos y el ferrocarril lo que permitía el traslado de grandes volúmenes. Alemania se va a especializar en nuevas energías como la electricidad y también se desarrollará, especialmente en Estados Unidos la petroquímica.

Estados Unidos comienza como país productor de materias primas, pero llevando adelante una política proteccionista desarrolla su industria hasta poder salir a competir. Se especializará en una nueva energía el petróleo y la industria automotriz.

Después de la Primera Guerra Mundial, a comienzos del siglo XX, Estados Unidos de país deudor pasa a ser país acreedor. Al quedar desvastada Europa, los americanos se especializan en producir tanto materias primas como manufacturas para abastecer al mercado europeo. Pero cuando éste se recupera y ya no necesite proveerse de Estados Unidos se desata la crisis de 1930. Crisis que afecta a todos los órdenes de la economía. Comienza por el sector agrícola que era el que más se había endeudado con el desarrollo del maquinismo, los productos agropecuarios al no poderse guardar por mucho tiempo, y al perder mercados, sus precios bajan más allá de lo que costó producirlos. Otro tanto sucede en el sector industrial. Mientras tanto en la Bolsa se estaba viviendo un clima de efervescencia, un día se compraban acciones a $10 y al día siguiente valían $20, pero esto no era acorde al desarrollo de la economía. Lo que terminó desencadenando el famoso crack bursátil del viernes negro, 29 de Octubre de 1929.

Se le criticó fuertemente a los Estados Unidos no haber intervenido en la economía teniendo la Reserva Federal los fondos suficientes para hacerlo. La teoría que predominaba hasta ese momento era la liberal que establece que el Estado no...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba