La metamorfosis: del abismo a la cima del continente

 
EXTRACTO GRATUITO

Algo así como un caos organizado. San Lorenzo es un club sentimental, desinhibido, nostálgico y escandaloso. Al menos, ésa es la imagen que se desprende dos años atrás. El pasivo es de 234 millones de pesos. Y en alza. El presidente Carlos Abdo, anterior militante peronista ("...de Perón") y millonario como excelente administrador de Estática Internacional, no pega una. Cuentan que se corta la luz por falta de pago. Que el césped no es cortado como debería. Que los jugadores no cobran, que los empleados hacen huelga. Que los chicos de la pensión transcurren los días envueltos en escándalos. Que no hay pelotas, ni siquiera un lavarropas que funcione. Alguna que otra cosa debe haber sido una chicana, otras tantas habrán sido ciertas. Envuelto en el delirio general, Abdo le presta al club unos 30 millones de pesos. Hay un papel a modo de comprobante. San Lorenzo era el carnaval de la tristeza dos años atrás. Al menos, lo salva Banfield: el discreto equipo que dirige Ricardo Caruso Lombardi, por un par de triunfos agónicos y el descalabro del elenco del Sur, vuela a la promoción con Instituto.Primero, gana por 2 a 0 contra Instituto en Córdoba. El 2 de julio, cierra la serie en casa, un sufrido 1 a 1 con un penal de... El Gordo Ortigoza. Que se toca el estómago y las partes íntimas, para demostrar que dentro del caos y la angustia existencial, él tiene personalidad de acero. Casi, casi, como lo que ocurre ahora, dos años y días después, cuando el caudillo del medio campo anota el penal de su vida. 24 meses, de un penal a otro, con Ortigoza como estampilla, de la salvación del abismo a tocar el cielo de América. San Lorenzo es una entidad completamente loca.Apenas días después de la efervescencia, el caos invita a quedarse. Las horas se suceden como puñales. Marcelo Tinelli advierte que no se presentará como candidato a presidente. Abdo es internado por una descompensación. Sin tacto, con la adrenalina en ascenso, la partida comisión directiva decide dar una conferencia de prensa en la sede de Avenida de Mayo. Hay que viajar en el tiempo para recordarlo: Abdo piensa que el asunto es azul, Jorge Aldrey, el vicepresidente, cree que es rojo y Carlos Datria, el otro...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA