Menem-Kirchner, una alianza vergonzosa

Néstor Kirchner era gobernador de Santa Cruz calificándolo como uno de los mejores presidentes que haya tenido el país. Cambió de idea rápida y radicalmente cuando le tocó a él ejercer la primera magistratura. Según Kirchner, el riojano traicionó las banderas nacionales y populares al "intentar transformar al justicialismo en una filial del Partido Republicano de los Estados Unidos". Su esposa y sucesora en el cargo profundiza cada vez que puede ese supuesto divorcio político. Sin ir más lejos, cuando presentó el programa de becas para el millón y medio de jóvenes que ni estudian ni trabajan en el país, Cristina Kirchner definió a esos beneficiarios como "los hijos del neoliberalismo", al que acusa de haber dejado a sus padres sin trabajo y, a ellos, sin futuro.

En rigor, Menem y los Kirchner nunca se divorciaron. Pasado un primer período de ofuscación pública, que llegó a su clímax cuando, en 2008, el ex gobernador de La Rioja votó en contra de la resolución 125 sobre retenciones móviles a las exportaciones agrícolas, dejando la definición en manos de Julio Cobos para espanto del Gobierno, Menem se prestó, amablemente o por intereses inconfesables, a los requerimientos de sus supuestos verdugos.

La "restauración" de la relación entre Menem y el Gobierno comenzó a consolidarse un par de años después de la 125. El ex mandatario se abstuvo a la hora de avalar en el Congreso la designación de Mercedes Marcó del Pont en reemplazo de Martín Redrado al frente del Banco Central, actitud que le permitió al oficialismo avanzar en su objetivo.

No es cierto, como ha dicho Juan Manuel Abal Medina -senador kirchnerista por la provincia de Buenos Aires, ingresado recientemente en el Congreso en reemplazo de Aníbal Fernández- que Menem haya votado en contra de los proyectos kirchneristas en la mayoría de los casos. Los apoyos a quienes ocasionalmente representan al oficialismo en el Congreso no sólo se evidencian en las votaciones. Una abstención y hasta las ausencias pueden ser determinantes para la sanción de las leyes. Y, en ese sentido, Menem ayudó de las formas más variadas al matrimonio Kirchner desde su banca de senador nacional, que retiene desde 2005.

El dato más reciente lo constituye su presencia en el recinto de la Cámara alta a fines del año último, cuando el Gobierno consiguió la ley que reglamenta la elección de representantes argentinos en el Parlamento del Mercosur (Parlasur). Dio quórum, pero no estuvo a la hora de votar. Fue...

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