Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo , 23 de Noviembre de 2011, expediente 14.548/2008

Fecha de Resolución23 de Noviembre de 2011

Poder Judicial de la Nación -1-

Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo Expte. nº 14.548/2008

SENTENCIA DEFINITIVA NRO. 73632 . SALA

V. AUTOS: “MARIN ANIBAL

C/ VIEIRA ARGENTINA S.A. S/ DESPIDO” (JUZGADO Nº 7).

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital federal de la República Argentina, a los 23 días del mes de noviembre de 2011 se reúnen los señores jueces de la Sala V, para dictar la sentencia en esta causa, quienes se expiden en el orden de votación que fue sorteado oportunamente; y EL DOCTOR OSCAR ZAS dijo:

I)- La señora jueza de primera instancia rechazó la demanda que pretendía el cobro de salarios e indemnizaciones derivadas del despido.

Contra esa decisión se alza la parte actora conforme los términos expresados en su memorial recursivo de fs. 297/299, que la demandada respondió a fs.

308/309. A su vez ésta última a fs. 301/302 apeló la forma en que fueron impuestas las costas y a fs. 303/304 vta. el Dr. J.M.B., en ejercicio de su propio derecho,

apeló sus honorarios por bajos.

II)- La sentenciante de la instancia previa rechazó la demanda fundada en la aplicación al caso del CCT 370/71 cuyo art. 1 dispone que al no tener el trabajador una antigüedad mayor de 120 ó 150 días de embarcado, "…no acumulaba la cantidad de días para resultar acreedor a indemnización de ninguna especie ya que no superó el plazo a que alude el art. 1º de la citada convención…". Agregó que "… la posibilidad de aplicar lo establecido por el Régimen de la Ley de Contrato de Trabajo, específica-

mente, en lo que respecta al "período de prueba" y el tratamiento que le asigna el citado cuerpo legal, a la suspensión de la prestación de los servicios por parte del trabajador,

cuando es víctima de una enfermedad profesional, es sin lugar a dudas, inatendible,

toda vez que, sin lugar a dudas el "contrato de ajuste" se trata de un estatuto especial que otorga mayores beneficios al trabajador que el Régimen de la Ley de Contrato de Trabajo, en el marco de las particulares labores llevadas a cabo por aquél en tanto y en cuanto "El respeto al criterio orgánico y/o teoría de conglobamiento por instituciones presupone la aplicación de la norma más favorable sin fragmentar ni acumular beneficios" (CNAT, S.I., 30/09/97 "V., W.v. otros c/ ENTEL").

III)- No están controvertidos en autos, ni la fecha de ingreso, ni la categoría, ni la fecha de egreso. En virtud de ello tampoco se encuentra en discusión que el actor se desempeñó en el buque de la demandada y que su antigüedad no superó los 111 días (surge de las presentaciones inaugurales de las partes). En este contexto, el Sr.

M. carecía de la antigüedad mínima exigible para acceder a las reparaciones previstas en los arts. 9 y 12 del C.C.T. 370/71.

Sin perjuicio de ello, considero fundada la pretensión indemnizatoria del actor por los motivos que expondré a continuación y que esgrimí al emitir mi voto como Poder Judicial de la Nación -2-

Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo Expte. nº 14.548/2008

integrante de la Sala V de la C.N.A.T. en la causa “CASTRO, ARIEL ANIBAL C/

NAVEGACIÓN Y TECNOLOGÍA MARÍTIMA S.A. S/ DESPIDO”, S.D. nº 73172,

del 31/05/2011, del registro de esta sala.

Si bien en la oportunidad de contestar la acción la demandada invocó que contrató al actor el 8 de junio de 2008 para que cumpliera un relevo dentro de su personal embarcado y que una vez finalizado el mismo el 26 de setiembre de 2008, se lo hicieron saber por telegrama, lo cierto es que no se acompañó copia escrita de tal contratación y tampoco se invocó ni acreditó la necesidad del relevo invocado, ni a quien se estaba relevando. Estas circunstancias apuntadas me llevan a concluir que las partes se encontraron vinculadas por un contrato de trabajo por tiempo indeterminado.

En ocasión de emitir mi voto en el caso "C., sostuve: "Según el art.

92 bis de la L.C.T. (texto según ley 25.877), el contrato de trabajo por tiempo indeter-

minado, excepto el de temporada, se entenderá celebrado a prueba durante los primeros TRES (3) meses de vigencia. Si el empleador no registra que el trabajador comienza su relación laboral por el período de prueba, se entenderá de pleno derecho que ha renunciado a dicho período.

En el caso de renuncia al período de prueba, y dada la redacción del primer párrafo del art. 245, L.C.T. (texto según ley 25.877), podría considerarse subsistente la doctrina del plenario 218 dictado por la C.N.A.T. el 30/03/1979 en el caso “S., M.c..A.D.A.I.C. (Sociedad Argentina de Autores y Compositores de Música)”.

Es decir, en ambos supuestos, en el régimen laboral común un trabajador despedido sin justa causa con la antigüedad del actor de este litigio tiene derecho a la percepción de las indemnizaciones derivadas del despido.

En el marco del planteo efectuado por el actor en el escrito de inicio, y sin que ello implique pronunciamiento alguno acerca de la vigencia del plenario 218

de la C.N.A.T, ni de la constitucionalidad del período de prueba previsto en la L.C.T.,

ni de la constitucionalidad de una norma o su interpretación que establezca una antigüedad mínima de tres meses para acceder a las indemnizaciones que reglamentan el derecho al trabajo y a la protección contra el despido arbitrario, corresponde dilucidar si el régimen consagrado por la L.C.T., ya sea como período de prueba, ya sea como tiempo mínimo de servicios de tres meses, resulta aplicable a los trabajado-

res marítimos amparados por el C.C.T. 4/72, entre ellos -naturalmente- el Sr. A.A.C..

A mi modo de ver, las normas legales que regulan esa situación jurídica resultan aplicables al “sub-lite” toda vez que resultan compatibles con la naturaleza y modalidades de la actividad de que se trata y con el específico régimen a que se halla sujeta (conf. art. 2, párr. 1º, L.C.T. -t.o.-).

En efecto, estamos en presencia de un contrato de trabajo por tiempo in-

Poder Judicial de la Nación -3-

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determinado, cuya ruptura por decisión incausada e intempestiva del empleador genera el derecho del trabajador a la percepción de sendas indemnizaciones establecidas en el régimen convencional aplicable.

En este marco, el hecho de que ese régimen convencional fije lapsos mínimos más prolongados que el régimen laboral común para el acceso del trabajador a las indemnizaciones por despido que el mismo consagra, no obsta a la aplicación de la pertinente regulación más favorable de la Ley de Contrato de Trabajo.

Demostrada la existencia de un contrato de trabajo por tiempo indeter-

minado y la aplicación de un régimen indemnizatorio muy similar al común, ni este sistema convencional ni las modalidades de la actividad laboral marítima constituyen circunstancias que tornen absolutamente incompatible la aplicación del régimen más favorable de la L.C.T. en cuanto permite acceder a los resarcimientos por despido a partir de los tres mes de antigüedad.

En el presente caso, está en juego la vigencia del derecho al trabajo y a la protección contra el despido arbitrario, ambos de jerarquía constitucional.

...sostener que el trabajador es sujeto de preferente atención constitu-

cional no es conclusión sólo impuesta por el art. 14 bis, sino por el renovado ritmo universal que representa el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, que cuenta con jerarquía constitucional a partir de la reforma constitucional de 1994

(Constitución Nacional, art. 75, inc. 22). Son pruebas elocuentes de ello la Declaración Universal de Derechos Humanos (arts. 23/5), la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (art. XIV), el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (arts. 6 y 7), a lo que deben agregarse los instrumen-

tos especializados, como la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (art. 11) y la Convención sobre los Derechos del Niño(art. 32).

“Al respecto, exhibe singular relevancia el art. 6 del citado pacto pues,

en seguimiento de la Declaración Universal de Derechos Humanos (art. 23.1), enuncia el “derecho a trabajar” (art. 6.1), comprensivo del derecho del trabajador a no verse privado arbitrariamente de su empleo, cualquiera que sea la clase de éste. Así surge,

por otro lado, de los trabajos preparatorios de este tratado (v. C., M., The International Covenant on Economic, Social and Cultural Rights, Clarendom, 1998,

págs. 197 y 223). Derecho al trabajo que, además de estar también contenido en la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (art. XIV) y en la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (art. 5.e.i), debe ser considerado “inalienable de todo ser humano” en palabras expresas de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (art. 11.1.a)...” (conf...

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