Manos, nuestra otra cara

 
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Grandes olvidadas de las rutinas de cuidado, las manos tienen una piel fina expuesta a todo tipo de agresiones. Sin embargo solemos atenderlas sólo cuando su descuido molesta. Enterate de cuáles son los mejores tratamientos para tenerlas impecables. Las manos son nuestra otra cara, una carta de presentación ineludible.

Deshidratadas. Fina y sensible, la piel de las manos está muy expuesta, por lo que sufre la acción de la radiación ultravioleta y los efectos del frío y del viento. También la de los productos de limpieza del hogar que alteran su película protectora. El lavado frecuente, el agua caliente y hasta el alcohol en gel hacen de las suyas, provocando deshidratación. Su piel así se va afinando, secando y arrugando.

Envejecen. ¿Cómo? Pierden volumen y las venas y los huesos se vuelven más visibles. Además cambia la textura de la piel del dorso y aparecen arrugas finas y lentigos solares, o manchas. También disminuye su turgencia y la tensión cutánea.

Prevención. Desde siempre tratá y tené rutinas unificadas para cara, cuello, escote y dorso de las manos. Consideralos una unidad ya que son las áreas más visibles que revelan el paso del tiempo. Todo el año adoptá protector solar muy alto: 50.

Cuidados. Para limpiarlas lo ideal es usar productos sin conservantes ni perfumes y que sean hipoalergénicos. Además aplicá cremas con sustancias antienvejecimiento, como los ácidos glicólicos o mandélico, y antioxidantes como el ácido L ascórbico o alfa tocoferol. Incluí humectación profunda con urea o aceites esenciales de rosa mosqueta, argán o jojoba. Y una vez por semana exfolialas.

Específicos. Elegí productos formulados especialmente para las...

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