La mancha llegó a la costa argentina

 
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Ni la política ni la economía: delante de un auditorio de empresarios, María Eugenia Vidal eligió la inseguridad y se llevó una ovación. Y eso que los homicidios y los robos de autos vienen creciendo en la provincia de Buenos Aires. Era el mediodía del martes y, en el almuerzo del Consejo Interamericano de Comercio y Producción que se hizo en el hotel Alvear, la gobernadora no sólo no presentó resultados positivos al respecto, sino que casi anticipó lo contrario: que las soluciones llevarían tiempo. Después agregó la frase que celebró el 100% de las mesas: "La primera regla es la decisión del Presidente y de nuestro gobierno de no ser parte del delito; no somos parte". La aprobación fue genuina. Mientras aplaudía, un accionista de una empresa eléctrica miró al productor agropecuario que tenía a su izquierda. "Qué increíble que estemos aplaudiendo algo tan obvio, ¿no?", sonrió.

La Argentina deberá reconstruirse desde lo más elemental. María Eugenia Vidal es, a los ojos del establishment, la dirigente más creíble que tiene el Gobierno. Pero que los dueños del capital, urgidos desde hace tiempo por una reactivación, parezcan dispuestos a tolerar una economía mediocre porque auguran en realidad cambios de fondo es una novedad. Y un arma de doble filo para Macri: la demanda de una Argentina sana podría convertirse, si incumple, en su principal factor de descrédito. De un gobierno peronista esperarían menos.

Algunos poderes del Estado han tomado nota de estas cuestiones. Probablemente desde aquel tuit de Elisa Carrió: "Todos, sin exclusiones, quieren proteger a De Vido". De otro modo no se explicaría la celeridad con que han avanzado las investigaciones. El martes, el fiscal Gerardo Pollicita le pidió al juez Julián Ercolini indagar a Cristina Kirchner, a sus hijos y a Lázaro Báez como presuntos integrantes de una red de lavado en el caso Hotesur, mientras la Cámara Federal de Casación Penal rechazaba por inadmisibles recursos de abogados de Lázaro Báez y Julio De Vido en la causa en que están procesados por sobreprecios en la obra pública de Santa Cruz. Al día siguiente, por incompatibilidades del juez Ariel Lijo, la Cámara Federal dispuso que la denuncia de Nisman contra la ex presidenta por encubrimiento a Irán pasara a Claudio Bonadio, magistrado que citó ese mismo día a De Vido a indagatoria por la irregular asignación de gasoil a colectivos. Y anteayer, la Cámara Federal instó a Sebastián Casanello a investigar también a la ex presidenta...

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