Maduro obtiene los superpoderes para gobernar por decreto

 
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CARACAS.- cumplió ayer uno de sus principales sueños políticos: contar con una ley que le otorga superpoderes y le permite gobernar a golpe de decreto durante un año a Venezuela. Una ley que lo iguala con su antecesor, Hugo Chávez. "Voy pa'lante y con la habilitante no me para nadie", festejó el presidente.Los 98 parlamentarios chavistas -a los que se sumó un suplente colocado en los últimos días para alcanzar la mayoría calificada- aprobaron obedientemente, en una primera discusión sobre las dos establecidas, la tan esperada ley habilitante, que en la historia de Venezuela se vincula con los presidentes poderosos.El martes será confirmada en segunda votación y "entregada al presidente en una marcha junto al pueblo", adelantó Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional.usará sus nuevos poderes para decretar una ley de precios, costos y ganancias con el objetivo de "bajar todos los rubros por lo menos 50% en todos los precios abultados". Como tantas otras veces en la Venezuela del realismo mágico, el oficialismo no dice que ya en 2011, y también a través de una norma habilitante, Chávez lanzó una ley de costos y precios justos que establecía el combate a la inflación. Los resultados saltan a la vista: 5,1% de inflación en octubre para una tasa anual por encima del temido 50%.La senda elegida por Maduro viene marcada por el "comandante supremo", al que intenta imitar en sus decisiones. Anteayer, incluso, se vistió de militar para subirse a uno de los "poderosos tanques del ejército de los libertadores" y apuntar con un cañón hacia horizontes burgueses imaginarios. Con ese mismo estilo, como si manejara el país desde un tanque, el presidente cumple la primera semana de ofensiva cívico-militar contra "la guerra económica de la burguesía parasitaria".El chavismo preparó a conciencia en la Asamblea Nacional un pleno histórico convertido en su habitual fiesta proselitista, con cánticos revolucionarios y ataviados con camisetas con el lema "Yo soy el 99", en referencia al diputado que les faltaba para la mayoría necesaria.Para ello arrebataron la inmunidad parlamentaria de la opositora María Aranguren, a quien sacaron del medio con la complicidad de la Fiscalía y del Tribunal Supremo. Incluso juramentaron a escondidas a su reemplazo, el suplente Carlos Flores, quien por fin dio la cara ante el país luego de pasarse semanas en un escondite militar.Y votó vestido de azul, sin la misma camiseta que sus camaradas, con un par de gritos en contra y aclamado...

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