El método de Almirón sorprende en Independiente

 
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De la alegría pasa a cierta tensión. Independiente convive con un sereno nerviosismo. Parece contradictorio, pero no... Nunca podrá serlo en un grande que vuelve a primera. Por más que no haya descensos en un año y medio. Por más que haya un nuevo gobierno, en esta caso encabezado por Hugo Moyano. Por más que haya un DT que esté en una etapa experimental. Y justo en ese punto hacen equilibrio los Rojos: en un entrenador que no entiende de concesiones y en un club que sigue de cerca sus movimientos.Jorge Almirón, confeso hincha de los Rojos, empezó con todo, con las victorias ante Belgrano (2-0), por la Copa Argentina, y ante Atlético de Rafaela (3-0), por el torneo de Primera División. Pero después cayó en la incertidumbre con la derrota ante Estudiantes (1-0). No sólo por el traspié , sino por los cambios, las decisiones y la reprimenda para Matías Pisano, por caso. El director técnico que se formó en México y que, tras los pasos por Defensa y Justicia y Godoy Cruz tiene la primera gran oportunidad en la Argentina, se hace respetar, por más que a muchos les genere cierta incomodidad en los primeros tramos. Por lo pronto, sorprendió a los dirigentes y, a decir verdad, también a ciertos integrantes del plantel.Almirón se movió con soltura y con carácter desde el primer momento. Había llegado con las credenciales de hombre firme desde Mendoza, donde no dudó a la hora de las determinaciones fuertes en Godoy Cruz. No se llevaba bien con algunos referentes. ¿Un caso? Federico Lértora, que además tuvo idas y venidas con los dirigentes. Claro que, cerca de la Cordillera, la repercusión era muy distinta."No sé si el técnico se apresuró con no haber tenido en cuenta a Pisano y con haber puesto a Montenegro de entrada. Fueron sus decisiones y hay que entenderlas. No muchos saben lo que pasa en el día a día. Estamos conformes con él", explicó uno de los allegados al plantel. Lo concreto es que el bajo perfil del DT, poco amigo de las apariciones públicas, le llamaron la atención a más de uno. "No le gusta el periodismo", agregaron.El revuelo ya se había generado por las charlas entre Almirón y Montenegro, que volvió como titular cuando parecía que no tenía lugar en el conjunto. "Nunca tuve ni tengo problemas con los jugadores porque soy frontal. A la larga entienden que es por su bien. Charlo con los futbolistas para pedirles compromiso al jugar en un equipo tan grande, pero no es que estoy con el látigo todo el día. Yo te puedo hablar de lo que pretendo de un...

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