Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - SALA K, 7 de Noviembre de 2013, expediente CIV 114094/2008

Fecha de Resolución: 7 de Noviembre de 2013
Emisor:SALA K
 
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Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA K

114094/2008

Buenos Aires, de noviembre de 2013.- MS

AUTOS, VISTOS

Y CONSIDERANDO:

Contra la providencia dictada a fs. 553, en cuanto la tiene por desistida de la citación de terceros ordenada respecto de los Sres.

N.D.S. y J.C.D., apela -en subsidio- L.S.C. de S. Ltda.,

expresando agravios a fs. 565 (cfr. art. 248 del CPCC) los que previo traslado de ley fueran contestados por la parte actora a fs.569/570,

habiéndose oído a la Sra. Defensora de Menores de Cámara a fs.

664/5vta. y 882.

Esta S. ha sostenido en reiteradas ocasiones que la expresión de agravios no es una simple formula carente de sentido.

Constituye una verdadera carga procesal, y para que cumpla su finalidad debe contener una crítica concreta y razonada de las partes del fallo que el apelante estima equivocadas. De modo que deben refutarse las conclusiones de hecho y de derecho que motiven la decisión del “a quo”, mediante la exposición de circunstancias jurídicas por las cuales se considera erróneo el pronunciamiento impugnado.

La ley requiere que la crítica dirigida a la sentencia sea concreta, lo cual significa que el recurrente debe seleccionar del discurso del magistrado aquel argumento que constituya la idea determinante y que forme la base lógica de la decisión. Efectuada esa labor de comprensión, incumbe luego al interesado la tarea de señalar cual es el punto del desarrollo argumental que resulta equivocado en sus referencias fácticas o en su interpretación jurídica.

Cuando el litigante no formula su expresión de agravios de esa manera, cae derrotado por su falta de instrumental lógico de crítica,

antes que por la solidez de la sentencia todavía no examinada.

Tal es, sin dudas, la hipótesis que se configura en el caso sometido a estudio de la Sala, respecto de lo decidido en cuanto a la citación de N.D.S., habida cuenta que la agraviada no realiza mención adecuada alguna que permita -siquiera en mínima medida-

desvirtuar lo decidido por el magistrado (cfr. art. 265 del CPCC).

Por ende, el temperamento adoptado por el “a-quo” con relación al referido habrá de mantenerse.

Distinta suerte ha de correr la decisión adoptada con relación a la citación de J.C.D..

Es que teniendo en consideración los distintos actos realizados por la apelante tendiente a concretar su notificación (enunciados por el “a-quo” en el pronunciamiento recurrido), fecha en que ingresara la cédula que luce a fs. 591 a la Oficina de Notificaciones - 2...

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