Sentencia nº DJBA 142, 41 - AyS 1991 I, 95 de Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires, 19 de Febrero de 1991, expediente P 41375

Ponente:Juez GHIONE (SD)
Presidente:Ghione - Rodriguez Villar - Laborde - Mercader - San Martin
Fecha de Resolución:19 de Febrero de 1991
Emisor:Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires

Dictamen de la Procuración General: La Sala Primera de la Cámara de Apelación en lo Criminal y Correccional de Lomas de Z., por mayoría, condenó a E.E.M. a la pena de diez años de prisión, accesorias y costas, como autor responsable de robo calificado por el uso de armas —dos hechos— en concurso real y lo declaró reincidente por primera vez (fs. 299/309; arts. 166 inc. 2, Código Penal; 38, dec. ley 6582/58).

Contra dicho pronunciamiento se alza el procesado, con asistencia técnica, mediante recurso de inaplicabilidad de ley (fs. 329/335). Denuncia la falsa o errónea aplicación se los arts. 130, 131, 255, 256 e “in fine” del Código de Procedimiento Penal (n.a.); 166 inc. 2, del Código Penal y 38, del dec. ley 6582/58, como consecuencia, sostiene, de haberse meritado mal la prueba, correspondiendo la libre absolución en los ilícitos investigados.

Estimo que el recurso no puede prosperar.

  1. La Alzada conforma dos plexos probatorios para dar por acreditada la autoría responsable de Montouto en cl hecho “A”: presuncional y prueba compuesta (fs. 304 vta./305)

    Al primero lo estructura con los dichos de M.A.P. (víctima) y el reconocimiento del arma y del imputado, mediante fotografías, más el indicio que fluye del hallazgo del automóvil. Y, al segundo, parte del testimonio hábil de la víctima y lo completa con la presunción que emerge de la negativa del reo a integrar la fila de presos; con el indicio que fluye del secuestro del rodado en poder del imputado; con el hallazgo de sus llaves en manos del mismo; con la circunstancia de haber utilizado el coche el día anterior en oportunidad de otro atraco y con el indicio de llevar consigo (el imputado) un arma de fuego, lo que guarda relación con las características del hecho (ver fs. 304 vta.).

    La defensa impugna el testimonio de la víctima pero lo hace en forma ineficaz desde que la circunstancia invalidante que menciona como fundamento (influencia del paso del tiempo) no tiene fuerza como para desvirtuar el valor probatorio de la individualización del asaltante y del arma utilizada. Por lo demás, se trata de una testigo hábil que no depone inspirada por interés u odio (art. 142 (n.a.) Código de Procedimiento Penal) y ello no ha merecido objeciones.

    No comparto la posición del apelante cuando sostiene que la Cámara desdobla el reconocimiento que del encartado realiza la víctima y la declaración de ésta, otorgándole valor testimonial pues de una simple lectura del fallo, en lo pertinente, se advierte lo contrario, esto es: que de los dichos de P. quien describió al individuo y lo identificó al igual que el arma, con más el indicio del hallazgo del auto en poder del prevenido, surge comprobada la autoría penalmente responsable.

    El señor defensor alega, también que la diligencia de reconocimiento ha sido violatoria de los arts. 130 y 131 del Código de Procedimiento Penal, pero en su discurso omite cuestionar los argumentos brindados por el juzgador para otorgarle plena validez (arg. art. 346, n.a., Código de Procedimiento Penal). Además, lasanormalidades que se mencionan no se han acreditado, y...

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