Sentencia Definitiva de Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires, 6 de Agosto de 2014, expediente C 114085

Presidentede Lázzari-Hitters-Kogan-Negri-Pettigiani-Soria
Fecha de Resolución 6 de Agosto de 2014
EmisorCorte Suprema de la Provincia de Buenos Aires

A C U E R D O

En la ciudad de La Plata, a 6 de agosto de 2014, habiéndose establecido, de conformidad con lo dispuesto en el Acuerdo 2078, que deberá observarse el siguiente orden de votación: doctores de Lázzari, Hitters, K., N., P., S., se reúnen los señores jueces de la Suprema Corte de Justicia en acuerdo ordinario para pronunciar sentencia definitiva en la causa C. 114.085, "M. , R.D. y otro contra Municipalidad de C.R.. Daños y perjuicios y beneficio de litigar sin gastos".

A N T E C E D E N T E S

La Sala I de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial del Departamento Judicial de Bahía Blanca modificó la sentencia de primera instancia que había determinado los montos de los rubros indemnizatorios reclamados por los actores reduciendo algunos y elevando otros, declarando, además, la inconstitucionalidad de la ley 12.836 y estableciendo la tasa de interés pasiva de aplicación a partir de la fecha de nacimiento del menor (fs. 1363 vta./1364).

Se interpusieron, por la Municipalidad de C.R. y por la Fiscalía de Estado, sendos recursos de inaplicabilidad de ley (fs. 1370/1377; 1378/1391, respect.).

Oído el señor S. General, dictada la providencia de autos y encontrándose la causa en estado de pronunciar sentencia, la Suprema Corte resolvió plantear y votar las siguientes

C U E S T I O N E S

  1. ¿Es fundado el recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley de fs. 1370/1377?

    En su caso:

  2. ¿Lo es el de fs. 1378/1391?

    V O T A C I Ó N

    A la primera cuestión planteada, el señor Juez doctor de L. dijo:

    1. 1. R.D.M. y A.M.B. , por sí y en representación del hijo de ambos E.R.M. , promovieron demanda contra la Municipalidad de C.R., A.T. (médico) y R.P. d.E. (partera) a raíz de la parálisis cerebral que padece el referido hijo de ambos como consecuencia de la atención dispensada por los profesionales de la salud que asistieron el parto de la actora y el nacimiento del menor en el Hospital Municipal de Punta Alta (fs. 24/40).

      La sentencia de primera instancia había hecho lugar a la demanda únicamente contra la Municipalidad de C.R., desestimándola contra el médico, la partera y la Provincia de Buenos Aires, que fue citada a juicio con posterioridad (fs. 1122/1149 vta.).

      La Cámara, además, la desestimó contra el municipio demandado (fs. 1214/1222 vta.), lo que motivó -en su oportunidad- la interposición del recurso extraordinario de inaplicabilidad de los actores.

      Llegado el expediente a Corte se admitió la demanda contra todos los accionados, inclusive la Provincia de Buenos Aires, y se ordenó la remisión de las actuaciones a la instancia para que se determinaran los rubros indemnizatorios (fs. 1269/1276).

      En esa tarea el juez de primera instancia reconoció el daño material a favor de ambos padres por pérdida de la chance de manutención en su vejez y el daño moral, como también el lucro cesante y el daño moral al menor y los gastos de tratamientos (fs. 1296/1306).

      Este pronunciamiento fue apelado por la Municipalidad de C.R., los actores y la Provincia de Buenos Aires (fs. 1308; 1313; 1318), presentando sus respectivos memoriales (fs. 1329/1334 vta.; 1338/1348; 1326/1328), contestando sólo la actora en su pieza de fs. 1350/1353 el traslado ordenado.

      1. La Cámara modificó el pronunciamiento de la anterior instancia.

      En la medida del recurso interpuesto por la Municipalidad demandada, la alzada elevó el daño moral del menor y el de sus progenitores.

      Para así decidir tuvo en cuenta que:

      1. Con respecto al primero de ellos, encontró que la cantidad establecida por el juez de primera instancia era insuficiente frente a la magnitud del agravio infligido y la necesidad de rodear a E. de las mayores y mejores posibilidades de habitabilidad, confort y atención que hicieran menos ardua su gravísima discapacidad. Aumentó la suma indemnizatoria a $ 500.000 (fs. 1361 y vta.).

      2. En cuanto a la reparación del daño moral de los progenitores, luego de tener en cuenta lo resuelto por esta Corte en la causa Ac. 85.129 (sent. del 16-V-2007), consideró, como allí, que la inconmensurabilidad de un dolor moral semejante para los padres desvanecía la razonabilidad de cualquier restricción legitimatoria, y tornaba imperiosa su consiguiente fulminación constitucional para posibilitar el acogimiento de un reclamo incoercible de justicia; ratificó, además, la facultad judicial de control oficioso de constitucionalidad en razón del criterio sostenido por esta Corte y también por el máximo Tribunal nacional, sobre lo que se pronunció in re "Banco Comercial de Finanzas S.A. (en liquidación por el Banco Central de la República Argentina) s/quiebra", sentencia del 19 de agosto de 2004 (fs. 1361 vta./1362 vta.).

      3. Encontró, además, que atendiendo a la magnitud del agravio moral provocado a los padres del menor resultaba ostensible que la modesta cantidad establecida en primera instancia no podía viabilizar la función satisfactiva que estaba llamada a cumplir, motivo por el cual la elevó a la suma de $ 250.000 a cada uno de ellos (fs. 1362 vta.).

    2. Se agravia la Municipalidad de C.R., denunciando absurdo.

      Sus argumentos pueden resumirse así:

      1. el art. 1078 del Código Civil sólo legitima a los herederos forzosos en caso de muerte de la víctima, ya que la télesis del legislador fue evitar una catarata de juicios (fs. 1372/1374 vta.); ante ello, debió desestimarse el reclamo de los padres;

      2. el aumento de los montos del daño moral para el menor y sus progenitores es excesivo y desproporcionado con lo fijado por el juez de grado anterior, lo que evidencia su inconsistencia en relación al criterio de "prudente arbitrio judicial"; cita fallo de Corte nacional y de Cámara en apoyo de su postura (fs. 1375 y vta.).

    3. El recurso no prospera.

      1. Como bien sostiene la Cámara, en la causa C. 85.129 (sent. del 16-V-2007) esta Corte declaró la inconstitucionalidad del art. 1078 del Código Civil considerándose legitimados a los padres del menor discapacitado, como consecuencia de una mala praxis médica, para reclamar daño moral.

        En el caso que nos ocupa las circunstancias fácticas son similares: los progenitores del nacido con discapacidad en razón de la mala praxis médica comprobada reclaman también el mismo tipo de resarcimiento. Ante ello puedo reiterar lo dicho en mi voto en la citada causa Ac. 85.129.

        Adhiero a la metodología consistente en formular el control de constitucionalidad del texto legal involucrado, a la luz de las particularísimas circunstancias del caso, y también a la conclusión que ese examen arroja, consistente en la incompatibilidad del mismo con la Constitución nacional. Se constata la abierta colisión con la garantía de la igualdad que consagra el art. 16 de la Carta Magna y de otras cláusulas supralegales, aspectos que desarrollo en los apartados siguientes.

        El art. 19 de la Constitución nacional establece el principio general que prohíbe a los hombres perjudicar los derechos de un tercero, el alterum non laedere. Ese arraigo constitucional ha sido reconocido por la Corte Suprema de la Nación (Fallos: 308:1118, 1144, 1109; ED, 120-649). La violación de este principio naturalmente depara como consecuencia una reparación que debe ser plena o integral, vale decir justa, porque no sería acabada indemnización si el daño quedara subsistente en todo o en parte (Fallos: 283:213, 223).

        Pero con independencia de ese sustento constitucional y paralelamente, esta garantía se encuentra consagrada por los tratados. Por la vía de lo dispuesto en el inc. 22 del art. 75 de la Constitución nacional, con fuerza y jerarquía superior a las leyes, contamos por de pronto con lo que estatuye el art. 21 punto 2 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos: "Ninguna persona puede ser privada de sus bienes, excepto mediante el pago de indemnización justa". Paralelamente, el art. 5 del mismo cuerpo supralegal ampara el derecho a la integridad personal al expresar que "Toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral". Incluso, sostiene el maestro G.B.C., que "el derecho privado se ocupa del llamado 'derecho de daños'. Constitucionalmente no es errado hablar de un derecho al resarcimiento y a la reparación del daño, e incluirlo entre los derechos implícitos; el artículo 17 lo ha previsto en materia de expropiación, y surge asimismo ahora del artículo 41 en materia ambiental, a más del caso específico de la reparación por el error judicial, que cuenta con normas en Tratados de Derechos Humanos que tienen jerarquía constitucional" (conf. art. 10 de la Convención Americana; "Manual de la Constitución Reformada", t. II, Ediar 1997, p. 110); también ha adquirido jerarquía constitucional el derecho a la indemnización por las responsabilidades ulteriores cuando se ha afectado a una persona por medio de la prensa (art. 13 inc. 2 de la referida Convención). En suma a través de estas previsiones el derecho de daños tiene rango constitucional.

        Desde otra perspectiva igualmente es descalificable, para el caso, la solución que preconiza el art. 1078 del Código Civil, atento su irrazonabilidad, lo que conforma violación de lo dispuesto en el art. 28 de la Constitución nacional. El art. 14 de la Carta Magna dispone que los habitantes gozan de sus derechos "conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio", y el art. 28 establece: "Los principios, garantías y derechos reconocidos en los anteriores artículos, no podrán ser alterados por las leyes que reglamenten su ejercicio".

        Se entiende por razonabilidad de las leyes la relación según la cual deben conformar medios aptos para el cumplimiento de los fines estipulados por la Constitución. Si carecen de aptitud para lograr el fin que se propuso esta última, pueden ser descalificadas por carentes de razonabilidad. Los medios adoptados han de ser rectamente apropiados en...

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