Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Viii, 25 de Agosto de 2021, expediente CNT 033611/2011/CA001 - CA002

Fecha de Resolución25 de Agosto de 2021
EmisorCámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Viii

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

SALA VIII

Expte. Nº 33611/2011

JUZGADO 53

AUTOS: “LUNA MARIA ESTELA (A) c. LIBERTY ASEGURADORA DE

RIESGOS DEL TRABAJO S.A. (AHORA SWIS MEDICAL ART) s.

ACCIDENTE - LEY ESPECIAL”

En la Ciudad de Buenos Aires, a los 24 días del mes de agosto de 2021, se reúnen en acuerdo los jueces de la S. VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo para dictar sentencia en la causa del epígrafe y, de acuerdo con el resultado del sorteo realizado, proceden a votar en el siguiente orden:

EL DOCTOR VICTOR A. PESINO DIJO:

  1. Contra la sentencia de primera instancia, que hizo lugar a la acción iniciada, por enfermedad profesional, se alzan la actora y la ART demandada, a tenor de los escritos obrantes a fs. 527/530 y 531/536, respectivamente.

    Por su parte, la perito contadora cuestiona los honorarios que se le regularon por considerarlos bajos.

  2. Cuestiona la ART recurrente la condena a su parte. Refiere, al respecto, que se trata de una enfermedad inculpable y que no existe relación causal con las tareas, por lo que solicita se revoque la sentencia y, en todo caso, como medida para mejor proveer, se remitan las actuaciones al Cuerpo Médico Forense para que se realice una nueva pericia.

    El agravio no tendrá, de aceptarse mi postura, favorable recepción.

    Tal como surge de las constancias de autos y de los propios dichos de la recurrente, la actora fue atendida por su parte al recibir las denuncias y, al otorgársele el alta, la misma fue con incapacidad. Luego, intervino la Comisión Médica, quien también otorgó incapacidad, por una afección en el miembro superior derecho, vinculada con las tareas realizadas. Por su parte, los testigos aportados a la causa, cuyas transcripciones obran en la sentencia dictada por el a quo y a cuya lectura me remito en honor a la brevedad, dan cuenta de los movimientos reiterativos, las posturas viciosas y los esfuerzos físicos.

    Fecha de firma: 25/08/2021

    Firmado por: L.A.C., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: V.A.P., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: C.R.G., SECRETARIA DE CAMARA

    El escrito técnico de fs. 407, si bien informa que la ART realizó visitas e indicó a la empleadora cuestiones referentes a la ergonomía de las tareas, no dice que se hayan efectuado las denuncias correspondientes ante la SRT, por lo que no puede entenderse que ha cumplido con la totalidad de las obligaciones legalmente impuestas.

    Por último, el informe que arroja la pericia médica obrante a fs. 431/439,

    resulta fundado, circunstanciado y encuentra sustento no sólo en la totalidad de la historia clínica aportada al expediente y las copias de los estudios realizados al accionante sino, además, en el examen personalmente realizado por el galeno y la ponderación de la misma, unida al análisis de la pericia técnica, de donde surge que no se ha logrado acreditar el cumplimiento de los deberes que pesan sobre la accionada a fin de evitar daños en la salud de la trabajadora, permiten concluir que las labores realizadas en forma diaria, repetitiva, en posiciones viciosas y que implicaron un cierto esfuerzo no sólo por la mantención de las posturas y el peso de los materiales a manipular, sino por la velocidad con la cual debían realizarse,

    son causantes de las afecciones reclamadas y pericialmente detectadas.

    En cuanto a la responsabilidad de la ART, cabe señalar que la misma no ha acreditado realizar controles, asesoramiento, prevención ni capacitación alguna, a fin que el actor no sufriera el daño por el cual reclama.

    Dicho ello, he de recordar que la responsabilidad de la A.R.T. reposa en los artículos 1716 y 1749 C.C. y C.N. (anterior 1074 del C.C.), por cuanto su obligación no se ciñe a detectar posibles riesgos y recomendar su eliminación y denunciar los incumplimientos sino a reducir -en concreto- los siniestros, a través de la prevención,

    la educación y restantes obligaciones que le fueron impuestas legalmente.

    El riesgo real que representaba, trabajar sin las medidas de seguridad necesarias y sin protección personal, realizando movimientos repetitivos en posiciones viciosas por más de 13 años, pone de manifiesto los graves incumplimientos de la A.R.T., por los cuales resulta civilmente responsable (arts.

    1716 y 1749 C.C. y C.N.).

    Repárese que las medidas de seguridad y protección que omitió cumplir la aseguradora son la fuente de imputación de responsabilidad civil por culpa. Y que la conducta antijurídica reprochada guarda relación de causalidad adecuada con el daño irrogado, cuya materialidad ha sido puesta de manifiesto en la pericia médica (ver fojas 431/439; conf. artículos 386 y 477 del C.P.C.C.N.).

    Fecha de firma: 25/08/2021

    Firmado por: L.A.C., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: V.A.P., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: C.R.G., SECRETARIA DE CAMARA

    Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

    SALA VIII

    Expte. Nº 33611/2011

    En la especie, no es dable soslayar que el debate de autos se relaciona con las obligaciones que la ley 24.557 pone a cargo de las aseguradoras de riesgos del trabajo (ART) y con la responsabilidad civil integral que es dable atribuirles por las consecuencias dañosas de un infortunio laboral (accidente o enfermedad).

    Esta S. tiene dicho que, para abordar el tema, es importante resaltar de manera inicial que existe un antes y un después a un siniestro laboral. En ambos tramos temporales las aseguradoras de riesgos del trabajo tienen adjudicadas por ley obligaciones específicas.

    En el antes, las obligaciones conciernen a su prevención; en el después,

    atienden al resarcimiento, esto es, al otorgamiento y gestión de cobertura médica adecuada y de prestaciones dinerarias y/o en especie.

    Las primeras, que apuntan a la prevención de los daños, son en esencia las que justifican que la ley 24.557 haya introducido una nueva tipología de personas jurídicas cuya especialidad no se agota en la que es propia de una compañía aseguradora, llamada exclusivamente a resarcir los perjuicios que han sido consecuencia de un siniestro contemplado como cubierto en un contrato de seguro y no a evitar que éste se produzca.

    En coherencia con las directrices modernas del derecho de daños, empeñado en apuntalar la prevención, la ley 24.557 se afilia a estos postulados. En su artículo 1º, inciso 2), apartado a, el legislador confiesa como objetivo el de: “Reducir la siniestralidad laboral a través de la prevención de los riesgos derivados del trabajo”.

    En este sector del universo laboral es en el que, el legislador argentino, ubica a las aseguradoras de riesgos del trabajo, atribuyéndoles un rol activo e imponiéndoles un compacto compendio de obligaciones de hacer, con el propósito obvio de suprimir las causas de los infortunios; entre ellas la de controlar el cumplimiento de las disposiciones legales y reglamentarias en materia de seguridad e higiene, denunciando los incumplimientos y promoviendo acciones positivas que neutralicen o excluyan a la postre los daños derivados del trabajo.

    Está claro que el legislador presupone, en una suerte de pronóstico de previsión ante facto, que el cumplimiento específico de estas obligaciones de precaución resultará apto para evitar la concreción de esta especie de hechos Fecha de firma: 25/08/2021

    Firmado por: L.A.C., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: V.A.P., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: C.R.G., SECRETARIA DE CAMARA

    dañosos, a través de la detención de los nexos causales físicos propios de la actividad de que se trate en cada caso concreto.

    En ese sentido, la ley emplaza a las ART de manera general a “adoptar las medidas legalmente previstas para prevenir eficazmente los riesgos del trabajo”

    (artículo 4 º inciso 1 º LRT) y luego, en concreto, enumera con detalle cuáles son las conductas positivas que deben desplegar para satisfacer la manda legal (artículos 4º y 31, inciso 1º LRT). Por lo demás, como lo ha puntualizado la Corte Federal, el decreto reglamentario de la ley...

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