Lula, contra las cuerdas: lo procesan por obstrucción de la justicia en el petrolão

 
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RÍO DE JANEIRO.- Luiz Inacio Lula da Silva, el presidente más popular de la historia contemporánea de Brasil, quedó ayer contra las cuerdas judiciales y en una situación que pone en riesgo su futuro político. En una sorpresiva decisión, un juez federal de Brasilia aceptó la denuncia presentada por el Ministerio Público contra el ex mandatario por intento de obstrucción a la justicia en las investigaciones del multimillonario esquema de corrupción en Petrobras.

Se trata de la primera vez que el líder máximo del Partido de los Trabajadores (PT) es procesado por el escándalo del petrolão. Está acusado de haber buscado comprar el silencio de uno de los ex directivos de Petrobras, Néstor Cerveró, involucrado en la red de sobornos que se instaló en la compañía estatal a través de grandes empresas constructoras contratistas.

El juez Ricardo Leite, del 10º Tribunal de Justicia Federal de Brasilia, aceptó los cargos contra el ex presidente (2003-2010) así como contra el ex senador Delcidio Amaral, antiguo líder de la bancada del PT; su asesor Diogo Ferreira; el banquero André Esteves, de BTG Pactual; el empresario ganadero Juan Carlos Bumlai; su hijo, Mauricio Bumlai, y el abogado Edson Ribeiro, ex defensor de Amaral.

La noticia desconcertó a Lula, que se enteró del dictamen en medio de un evento en San Pablo, y puso en alerta a la cúpula del PT. Si Lula fuera hallado culpable en primera instancia y ese fallo fuera ratificado por un tribunal de apelación, perdería inmediatamente sus derechos políticos y no podría volver a ser candidato a ningún cargo electivo por ocho años.

"No quiero tocar el asunto, ya me cansé. No quiero hablar de mis problemas personales para no transformarlos en colectivos", dijo Lula al ser cuestionado en el mitin político sobre las novedades en la causa.

La decisión judicial llega en la etapa final del proceso de impeachment contra la ahijada política y sucesora de Lula, Dilma Rousseff, a quien el Congreso suspendió de la presidencia el 12 de mayo por manipulación de las cuentas públicas. El Senado deberá votar a fines de agosto si destituye a la mandataria, mientras el poder es ejercido por su ex vicepresidente, Michel Temer, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), antiguo aliado del PT. Importantes sectores del PT pretenden que si Dilma es definitivamente apartada del poder, Lula vuelva a competir por la presidencia en 2018.

Las acusaciones contra Lula se refieren a las supuestas maniobras para callar a...

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