Entre la lluvia y los golpes, La Aguada se blindó y sigue en pie

 
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Sabe de estas situaciones La Aguada. De bajas de jugadores en momentos cumbre de una temporada. Y sobre todo en el Argentino Abierto, el certamen que todos sus protagonistas aguardan todo un año. Y sabe de decepciones por esas inoportunísimas lesiones (ver la página 4), que no sólo le costaron avanzar en el torneo sino también derrotas contra rivales inferiores.Pero un día quebró el maleficio. No el de los infortunios físicos, sino el de perder un compromiso clave a raíz de uno de ellos. Porque eso de jugar en la cancha 1, en un Palermo desprovisto de semifinales, es casi un playoff, un cuarto de final. Pues ahora La Aguada está encaminado hacia esa suerte de semi que será la definición de la zona B, gracias al 12-10 de su debut sobre La Natividad.Lo consiguió en un partido muy accidentado pero bien jugado, de sufrimiento y gozo para unos y para otros. Seis interrupciones por golpes, idas y venidas en el tanteador y hasta el mínimo dramatismo de la lluvia hicieron especial un encuentro que los Novillo Astrada recordarán en el tiempo con una sonrisa.Lo empezaron mal los tres hermanos y Guillermo Caset. Con una siesta propia de domingo a la tarde cubierto de nubes. Pero sería injusto responsabilizar de ese comienzo desparejo sólo a La Aguada: La Natividad fue una maquinita en los primeros dos chukkers, que tuvo su corazón en ese motor que es Ignacio Heguy cuando está iluminado, cuando desempolva el Nachi feroz y talentoso del año 2000 y alredores. Tres goles en un período, conducción y dinámica aparecieron como lo mejor del Nº 2 de casco azul en las últimas temporadas.El único Heguy de Palermo 2012 tuvo buen respaldo en sus compañeros de atrás y así La Natividad estampó un impresionante 5-0 en los 10 minutos iniciales. Un penal de Caset detuvo momentáneamente la sangría para La Aguada a los 15 minutos de juego, pero con otra ejecución de Nachi el conjunto verde llegó a un 6-1 impensado. Y...

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