Llaman a detener el flujo de jihadistas occidentales a Medio Oriente

 
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PARÍS.- Abu Rumaysah no tiene más de 30 años. Impasible, con una barba impecablemente cortada y una estricta chilaba oscura, declama, desde la pantalla de Al-Jazeera, su confianza y en el radiante futuro que le espera a la humanidad bajo su control."Mi mayor ambición es poder unirme a ellos", repite, impávido, desde su casa londinense, donde participaba ayer de una emisión de la cadena qatarí sobre la decapitación del rehén norteamericano James Foley, supuestamente a manos de un jihadista británico. Su fanatismo daba frío en la espalda. Y como si lo estuvieran escuchando, a él y a tantos otros, Interpol y varios gobiernos europeos lanzaban ayer un llamado a dar una "respuesta multilateral" a la amenaza del grupo islamista y, en especial, a la llegada de jóvenes jihadistas occidentales a Medio Oriente.Confeso activista islamista, Rumaysah es uno de los miles de europeos convencidos o reclutados por el EI a través de una sofisticada campaña de propaganda, difundida desde hace algunos años por Internet. Muchos de ellos consiguen partir y sumarse a sus filas en Siria o Irak, otros tienen las valijas hechas.Los expertos europeos en antiterrorismo calculan que hay por lo menos 1900 combatientes de origen europeo en los movimientos jihadistas presentes en Siria e Irak. Todos ellos estarían dispuestos a lanzar una guerra santa en el Viejo Continente. Sólo esperan órdenes del autoproclamado califa Abu Bakr al-Baghdadi.La fuerte sospecha de que fue un británico el verdugo que decapitó al periodista norteamericano James Foley no hizo más que alimentar la ola de inquietud que agita a los servicios de inteligencia europeos desde hace meses.Prueba de ello fue el llamado de Interpol a coordinar esfuerzos internacionales para detener el creciente flujo de extranjeros que viajan a Medio Oriente para incorporarse a la lucha armada. "El asesinato bárbaro de James Foley por los jihadistas del EI deja patente la magnitud de la depravación en su campaña de terror en Siria e Irak", afirmó ayer en un comunicado Ronald Noble, secretario general de la organización.Y subrayó "la necesidad de una respuesta multilateral contra la amenaza de terror de combatientes radicalizados transnacionales que se desplazan en las zonas de conflicto en Oriente Medio".También el gobierno de David Cameron, que teme que unos 300 jóvenes británicos estén combatiendo en las filas del EI, quedó bajo la lupa del Parlamento, que ayer le reclamó cambios en la inteligencia para detectar eventuales...

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