Qué lindo es vivir en Corrientes! como vive el ganado

Autor:Guillermo Horacio Vallejos Schulze
RESUMEN

Cuando los funcionarios de turno se vuelven insensibles y una parte de la sociedad se contagia ante el padecimiento de los conciudadanos, sean niños, adolescentes o ancianos es el exacto síntoma de que algo anda mal

 
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Cuando los funcionarios de turno se vuelven insensibles y una parte de la sociedad se contagia ante el padecimiento de los conciudadanos, sean niños, adolescentes o ancianos es el exacto síntoma de que algo anda mal y que está en extinción el sentido social, colectivo y solidario.

Es dable decir que algo de esto ha ocurrido en un amplio sector de la comunidad correntina y, es por eso que considero, desde mi humilde opinión, que la medida tomada por el Gobierno de levantar abruptamente la ración alimentaría y la limpieza en algunas escuelas de Capital, además de dejar 500 desocupados, es como mínimo desconsiderada, injusta, irresponsable, malintencionada y que se podría haber apelado a otras alternativas.

La verdad es que uno espera, ya no algo de compasión y ternura de los gobernantes, sino, aunque más no sea, la aplicación del sentido común. El 20 de julio del 2005 el Ministerio de Educación a cargo del hoy intendente de la capital Carlos Vignolo, a 4 meses de terminar su gestión, adjudica una licitación, amañada y dirigida, para el racionamiento en cocido a la boca del alumno y limpieza, destinado a establecimientos educativos de la Capital: presupuesto oficial $68.500.000 (ganador Shonko).

Para septiembre del año 2006, los nuevos funcionarios de Educación hacen un análisis de lo que se estaba pagando y reconocen que: el costo por la ración diaria que recibían los alumnos era en exceso elevado; ya que alcanzaba a $4,90. Además que con la modalidad de preparar el desayuno y el almuerzo, en el mismo establecimiento, no superaba $1,86, menos del 163%. A pesar de que desde el Ministerio de Educación (actual gestión), se llegó a esta conclusión, se continuó con la metodología anterior.

Esta actitud del Gobierno, que pretende hacernos felices a un millón de correntinos y que además nos regaló un kilómetro de placeres con una costanerita que pagamos los correntinos, mas de $80.000.000 (gestión Mestre-Ricardo y Arturo); está condenando a una importante cantidad de adolescentes “no adultos” como calificó la Ministra de Educación a los alumnos a la exclusión, a coartar la libertad de desarrollarse y, en muchos casos, los llevaría a renunciar a su futuro de vida y ponerlos al borde de la marginalidad.

Esperé un tiempo más que prudente para que alguien de esa cantidad de correntinos sensibles y bien intencionados, repudien semejante actitud, pero en realidad no fue así, por ahí uno peca de iluso.

Un niño o adolescente que no come regularmente, que no le permiten estudiar o capacitarse, que no tiene asistencia médica, que no tiene una vivienda digna, es alguien a quien se le han vulnerado derechos humanos y si el derecho no sirve para los ciudadanos no sirve a nadie, en ese sentido el Estado tiene la obligación de adoptar medidas positivas y correctivas con el fin de garantizar se corrijan estos errores y cuando hablamos de estado me refiero: 1) al Poder Ejecutivo: que administra y ejecuta la política pública “en este caso específico levantar la ración y limpieza en las escuelas de capital”. 2) al Poder Legislativo: que diseña la política pública. 3) en este caso, el mas importante, el Poder Judicial: que ejerce el control de razonabilidad de las obligaciones positivas y negativas a cargo de las autoridades administrativas (artículo 3, ley 26.061) “que la omisión en la observancia de los deberes que corresponde a los órganos gubernamentales del estado habilita a todo ciudadano a interponer acciones administrativas y judiciales a fin de restaurar el...

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