Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala 4, 22 de Agosto de 2014, expediente 3111/2008

Fecha de Resolución22 de Agosto de 2014
EmisorSala 4

Poder Judicial de la Nación SENTENCIA DEFINITIVA N° 98222 CAUSA N° 3111/2008 SALA IV “LEDEZMA HUGO FIDEL C/ SCE S.R.L. Y OTROS S/ INDEMNIZACION ART.212” JUZGADO N° 38.

En la ciudad de Buenos Aires, capital de la República Argentina, a los22/08/14 reunidos en la Sala de Acuerdos los señores miembros integrantes de este Tribunal, a fin de considerar el recurso interpuesto contra la sentencia apelada, se procede a oír las opiniones de los presentes en el orden de sorteo practicado al efecto, resultando así la siguiente exposición de fundamentos y votación:

La doctora G.E.M. dijo:

I- Contra la sentencia que admitió en parte el reclamo por despido y acogió la demanda por accidente de trabajo basado en el derecho civil (fs.699/709vta.), apela la codemandada Hipódromo Argentino de Palermo S.A. (fs.711/714vta.), con réplica de la parte actora (fs.725/726).

II- La recurrente se queja porque se le hace extensiva en forma solidaria la condena fundada en el derecho civil; sin perjuicio de ello, objeta además el monto de condena fijado en la anterior instancia, y particularmente el progreso del daño moral. Finalmente, apela por altas las regulaciones de honorarios de la parte actora y los peritos intervinientes.

En primer lugar cabe señalar que llega firme a esta Alzada la conclusión de primera instancia en el sentido de que el Sr. L. presenta un 46,3% de incapacidad psicofísica y que dicha minusvalía, que ha sido constada por el perito médico interviniente (ver fs.328/329) y demostrada mediante la prueba testimonial (fs.459/460 y fs.462/463) y la pericial técnica (fs.533/547) producida en autos, obedece a la realización de esfuerzos físicos y la adopción de posiciones suceptibles de causar la afección lumbar que padece, en función de cumplimiento de tareas que consistían en el tendido de cables y colocación de bandejas y cañerías en lugares estrechos y de difícil acceso, tareas que cumplía bajo las órdenes de S.C.E.

S.R.L. en el establecimiento del Hipódromo Argentino de Palermo.

En este contexto, la condena que fue proyectada en forma solidaria contra los sujetos empleadores (D.F.G. y S.C.E. SRL) y la titular del predio (Hipódromo Argentino de Palermo S.A.) “ya que todos ellos fueron quienes en definitiva se beneficiaban con la actividad desarrollada por el actor”, no se puede discutir. Ello es así, porque en el caso de autos es evidente que el carácter de cosa riesgosa no deviene de forma exclusiva de un objeto concreto suceptible de ocasionar daño, sino, de las condiciones en que el trabajador debía desarrollar su labor. En efecto, en el presente, se encuentra acreditado que, normal y de manera permanente, el Sr. L. debía trabajar en posiciones incómodas en altura y adoptar posiciones antiergonómicas dado que tenía que estirarse y/o agacharse dentro de las cámaras para colocar cañerías, bandejas, etc. y estas tareas, inequívocamente adquieren el carácter de peligrosas y/o riesgosas y generan responsabilidad objetivas de las demandadas en el marco del art.1113 del Código Civil. En este sentido, la circunstancia de que el Hipódromo Argentino de Palermo S.A. no fuera empleador del actor y tampoco le proveyera los elementos y herramientas de trabajo, no contribuye a su exoneración porque el art. 1113 del C.Civ. establece la responsabilidad objetiva del dueño o guardián por las cosas de que se sirve o tiene a su cuidado, quedando incluido en tal concepto el aprovechamieto económico de la cosa, visto como todo aquél que tiene, de hecho o por derecho, un poder efectivo de vigilancia, gobierno y control sobre la cosa que ha resultado dañosa. En efecto, como señalaba L. “la figura del guardián ha sido elaborada no para atribuirle prerrogativas sino para imponerle deberes frente a terceros damnificados por una culpa suya que ha quedado demostrada por la misma causa del daño derivado del hecho de la cosa” (“Obligaciones”, T. IV A, pág. 499/500). En suma, debe tenerse por guardián a quien se sirve de la cosa, vale decir, quien aprovecha, usa y obtiene un beneficio económico o personal de dicha cosa.

En autos, no se encuentra en debate que el Sr. L. estuvo asignado a realizar su labor en el establecimiento de la recurrente (Hipódromo Argentino de Palermo S.A.) y esto, acreditado el daño y la relación causal con la labor realizada, genera su responsabilidad por haber sido beneficiaria directa del trabajo y en tanto el actor resultó afectado en su salud psicofísica por el desarrollo de la labor en el ámbito físico del Hipódromo Argentino de Palermo.

En razón de lo expuesto, considero que corresponde rechazar la crítica y mantener el decisorio en este punto.

III- También la apelante cuestiona la reparación determinada en la instancia anterior señalando que resulta excesiva, por no saberse los parámetros tomados en cuenta para su valuación, y porque no surge prueba alguna en autos que indique que se hubiera configurado un daño moral al accionante.

Tal como lo expresé como juez de primera instancia, en el ámbito de la acción resarcitoria civil no deben contemplarse exclusivamente los daños laborales, sino también los otros efectos del perjuicio que se proyectan en la vida de relación. En este sentido, la jurisprudencia ha sostenido reiteradamente que, para fijar el monto de la reparación integral consagrada en el derecho común, se deben considerar distintos factores, como ser la edad de la víctima, su vida útil, su capacitación laboral, el ingreso salarial obtenido, la existencia de cargas de familia, las probabilidades de progreso y ahorro, las aptitudes para el trabajo, el nivel de vida y la condición social, etc., pues “la incapacidad del trabajador por un lado, suele 1 producir a éste un serio...

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