De los lectores: Cartas & mails

 
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Solución sin multas

Clarísimo el editorial del domingo pasado, "Fotomultas: ¿prevención o recaudación?". Los que dificultosamente recorremos las rutas del país nos enfrentamos a una amenaza que, como la espada de Damocles, nos acecha constantemente en cada pueblo, en cada cruce de caminos, en el lugar más inesperado. Al igual que el tirano de Siracusa, los burócratas locales han encontrado un método indirecto para hacer cumplir su voluntad de aumentar la presión fiscal: escudándose en la seguridad vial cuelgan cámaras en escondrijos ruteros sin necesidad concreta observable y, de ese modo, ametrallan con multas fotográficas a desprevenidos conductores que, a duras penas, sortean los innumerables peligros y obstáculos que se les interponen en las destartaladas rutas que supimos conseguir. Los pueblos inteligentes y honestos, como Bombal, sobre la ruta provincial 14, en Santa Fe; o Holmberg y Sampacho, sobre la ruta nacional 8, en Córdoba, se ocupan verdaderamente de la seguridad vial: solo construyen simples lomos de burro, con correctos preavisos luminosos y cartelería, de tal manera que la velocidad de todos los vehículos se reduce sin problema y sin costo alguno para los automovilistas.

Luis Zemborain

DNI 8.362.777

Triaca y Zaffaroni

En medio de una situación socioeconómica compleja -en gran parte por la herencia recibida-, el principal capital político del gobierno del presidente Macri es la transparencia y la ejemplaridad. El ministro Triaca ha quebrantado esos dos valores. Sobre todo por los manejos poco claros en la intervención del gremio de los portuarios (SOMU). Esa intervención debió ser impoluta, pero ese fue el sitio para que recalen más de un centenar de nombramientos políticos. A la corrupción sindical hay que combatirla con ética. El ministro de Trabajo de la Argentina no puede emplear en negro a nadie. Ni por un día. La contribución que puede y debe hacer Triaca a la transparencia es marcharse. Sería un tonificante ejemplo tras las fallas de su conducta personal y política.

Por su parte, Eugenio Zaffaroni, no puede seguir en la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Como bien expresó la nacion en su editorial de anteayer, no puede ser juez "un militante desestabilizador". Que siga en su función es literalmente un escándalo. El gobierno debe reclamar ante esa Corte continental el relevo de uno de sus miembros, que ha faltado al decoro de esa institución.

Alberto Asseff

Diputado nacional (MC)

DNI 4.394.932

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