Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Viii, 3 de Marzo de 2021, expediente CNT 047616/2012/CA001

Fecha de Resolución 3 de Marzo de 2021
EmisorCámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Viii

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

SALA VIII

Expte. Nº 47616/2012

JUZGADO Nº 50

AUTOS: “KUSTERMANN, E.C.c.A.S. y otro s.

Accidente-Acción Civil”

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los 03 días del mes de MARZO de 2021, se reúnen en acuerdo los jueces de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo para dictar sentencia en la causa del epígrafe, y, de acuerdo con el resultado del sorteo realizado, proceden a votar en el siguiente orden:

EL DOCTOR L.A.C. DIJO:

  1. La sentencia de primera instancia, hizo lugar parcialmente a la demanda indemnizatoria que el actor fundó en normas del Código Civil. Vienen en apelación la parte actora (fs. 529/533), A.S. (fs. 534/535) y Provincia ART S.A. (fs. 536/547). La perito médica (fs. 527) postula la revisión de los honorarios que les fueron regulados, por bajos.

  2. El actor cuestiona el rechazo de la afección psicológica informado por el perito médico en relación con los hechos denunciados en la demanda.

    Sentado lo anterior, de las constancias de la causa surge que del informe pericial médico (v. fs. 438/455) el demandante presenta una “hipoacusia neurosensorial bilateral moderada a severa –v. fs. 448- (…) En el daño auditivo inducido por ruido la hipoacusia es del tipo neurosensorial nunca mixta,

    generada por la exposición continua al ruido. Se presenta en forma gradual,

    bilateral, simétrica y recuperable sólo en su inicio –v. fs. 450- (…) En el caso de autos las secuelas encontradas determinan una incapacidad parcial y permanente de la T.O. del 36.36%...Esta incapacidad guarda, de modo verosímil,

    relación causal con los eventos que originar los presentes autos, ya que ellos, en el caso de demostrarse que han ocurrido tal como lo relata el actor, por su etiología, topografía, mecanismo de producción y cronología, son causa suficiente y eficiente como para producir la secuela descripta… -v. fs. 452 vta. y Fecha de firma: 03/03/2021

    Firmado por: L.A.C., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.D.G., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: C.R.G., SECRETARIA DE CAMARA

    fs. 454”. Asimismo, expuso que: “esta perito basa su diagnóstico en la presencia concreta de un escotoma y reclutamiento de las frecuencias esperadas que se condicen con trauma acústico y que es lo que lo diferencia de la presbiacusa (…) en el caso del actor fue ponderada una incapacidad física del 23%, psicológica del 10% con más los factores de ponderación 10.2% que equivalen a 3.36%” (fs. 462).”

    El sentenciante de grado, dijo: “Con relación a las dolencias psicológicas que se reclaman y, en particular, a las conclusiones vertidas por la médica en torno a la presencia de un “trastorno adaptativo mixto con persistencia de sintomatología depresiva, reacción vivencia anormal neurótica con manifestación depresiva grado II” (v. “diagnóstico” a fs. 448) considero que los extremos vertidos por el actor en su escrito inicial no resultaron un acontecimiento idóneo para generar patología psicológica alguna que resulte indemnizable en los términos demandados (cfr. art. 477 y 386, CPCCN). No discuto si la reclamante tiene o no incapacidad psicológica, lo que niego es que de poseerla, se vincule con el hecho de autos (art. 726 CCC), ya que “la determinación del nexo causal es facultad jurisdiccional…”

    Para llegar a esa conclusión, resulta oportuno señalar que en la demanda se sustenta del daño psíquico en el hecho de que la empleadora decidió

    retirar todas las embarcaciones del puerto de embarque del actor y trasladar los mismos a Comodoro Rivadavia, y ante ello, decidió no contar más con su fuerza de trabajo del actor, hecho que –afirma- le resultó inesperado y repercutió en su aparato psíquico

    .

    Así vistas las cosas, no encuentro que tales hechos revistan de la entidad suficiente como para generar el daño psíquico que se indica en el informe (arts. 386 y 477 del CPCCN), ni un daño psicológico mayor que el que cualquier despido produce

    .

    La empleadora ARGENOVA S.A., reconoció que el actor ingresó a trabajar el 05.12.1991 como “Jefe de Máquinas”, y que el 05.01.2012 tras concurrir a la revisación médica anual, se le detectó hipoacusia bilateral, no obstante, sostuvo que la patología es de carácter inculpable.

    El perito técnico (fs. 377/378), informó que el actor estuvo expuesto a ruidos por sobre (101 dB) siendo la tolerancia (85 dB) admitida por la ley.

    Fecha de firma: 03/03/2021

    Firmado por: L.A.C., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.D.G., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: C.R.G., SECRETARIA DE CAMARA

    Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

    SALA VIII

    Expte. Nº 47616/2012

    Sentada la prieta reseña de los hechos acreditados en la causa, en el caso,

    el informe médico evaluado a la luz de las reglas de la sana crítica, se encuentra basado en los antecedentes de la causa, en el examen físico, y en estudios complementarios, y los fundamentos y las conclusiones a las que ha arribado la perito médica, se basan en sustentos técnico – científicos apropiados. En consecuencia, a la luz de los elementos de juicio señalados cabe confirmar que la incapacidad psicofísica parcial, permanente y definitiva que presenta K. es del 36,36% de la t.o. Si bien los jueces no se hallan vinculados por los dictámenes periciales, ciertamente, para apartarse de conclusiones técnicas de especialistas en un arte o profesión, los magistrados deben contar con argumentos objetivamente demostrativos del error. Por lo demás, el juicio de causalidad es, siempre, jurídico y es facultad del juez emitirlo con efectos vinculantes.

    Cabe destacar, que el artículo 92 del Decreto 351/79 fija, implícita pero inequívocamente, el umbral de riesgo auditivo en el rango de los 85 decibeles de nivel sonoro continuo equivalente. A mi entender, el actor estuvo expuesto por el el lapso de 21 años, a una agresión sonora de intensidad suficiente y continua que lesiono su aparato auditivo, conforme lo informado por el experto técnico, en el desempeño como jefe de maquinas en buques pesqueros de la demandada . Y las consecuencias que provoco la perdida de audición, tuvo entidad suficiente como para comportar una alteración de la personalidad de la víctima, es decir, que consista en una perturbación profunda del equilibrio emocional, que guarda adecuado nexo causal con el hecho dañoso, que actuó como causa adecuada del daño, idóneo por sí mismo para producir ese efecto y, por ello, previsible para el agente. Por ello, cabe revisar lo decidido en la sentencia de grado sobre el tema en cuestión (artículos 377, 386, 477 C.P.C.C.N.).

  3. En cuanto a la reparación integral, la indemnización de daños patrimoniales futuros e inciertos, debe reponer, en la medida de lo posible, a la víctima, en la situación en que se encontraba con anterioridad al accidente. En definitiva, de una perdida de chance, consistente en la disminución de la capacidad laborativa.

    Fecha de firma: 03/03/2021

    Firmado por: L.A.C., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: M.D.G., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: C.R.G., SECRETARIA DE CAMARA

    Pongo de relieve que si bien la edad de la víctima, sus expectativas de vida, de ganancia y los porcentajes de incapacidad, constituyen valiosos elementos referenciales para cuantificar los daños padecidos, debe seguirse un criterio flexible, apropiado a las circunstancias singulares de cada caso y no asirse a cálculos basados en relaciones actuariales, fórmulas matemáticas o porcentajes rígidos, desde que el juzgador goza en esta materia de un margen de valoración amplio (artículo 165 C.P.C.C.N.).

    Teniendo en cuenta esto y la doctrina de la Corte al postular que: “El valor de la vida humana no resulta apreciable tan sólo sobre la base de criterios exclusivamente materiales, ya que no se trata de medir en términos monetarios la exclusiva capacidad económica de las víctimas, lo que vendría a instaurar una suerte de justicia compensatoria de las indemnizaciones según el capital de aquéllas o según su capacidad de producir bienes económicos con el trabajo,

    puesto que las manifestaciones del espíritu también integran el valor vital de los hombres” (A. 436. XL; Recurso de hecho: “A., P.M. c/Omega Aseguradora de Riesgos del Trabajo S.A. y P.P. y Compañía SRL, del 8 de abril de 2008) y puntualizar que: “La...

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