Kristine Tompkins: 'En la sociedad global, nuestras ideas son polémicas porque son impopulares'

 
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RINCON DEL SOCORRO, Iberá.- Desde el ventanal de la casa de la ex empresaria californiana, Kristine McDivitt de Tompkins (66), se avizora un legado ambiental sin precedentes en el país. Sobre el césped, recortado en medio del gran humedal, pululan decenas de choiques, carpinchos con sus crías, algún zorro y hasta un ciervo de los pantanos que, extraviado de su morada en pastizales de dos metros de alto, fisgonea el devenir humano.

Hay una razón para que la fauna silvestre permanezca aquí "dócil", al menos sin aprehensión ante la presencia humana: percibe que nadie la hostigará. Ni siquiera los perros, prohibidos en ese gran bastión fragmentado, de 150.000 hectáreas, que hoy ocupa Conservation Land Trust (CLT). Esa organización, integrada por un centenar de especialistas, es la ONG a través de la cual el fallecido ecologista Douglas Tompkins ancló su obra de restauración ambiental para conservar grandes extensiones de tierras en la Argentina y Chile.

Este paraíso, con toda su explosión de vida y su ecosistema saneado, donde CLT desembarcó 20 años atrás, conformará un nuevo parque nacional. La donación de esas tierras se concretará por etapas, de manera que el Estado Nacional pueda ir cumpliendo con su contraparte en la protección de las áreas.

A éste enclave biodiverso se le devolvió su salud ambiental. También se reforzaron las poblaciones de especies de fauna silvestre endebles y se reintrodujo a las extintas-osos hormigueros, venados de las pampas, guacamayos-, en uno de los proyectos ecológicos más ambiciosos del continente. La vuelta del yaguareté constituye el punto más alto de ese desafío, que continuará con tapires y lobos gargantilla, desaparecidos en Corrientes.

Iberá será el tercer parque nacional (PN) que donan los Tompkins, luego del PN Monte León; de la cesión de bosques que logró extender el PN Perito Moreno y de otras 34.000 has, que impulsaron la creación del PN Patagonia.

a los 72 años, durante una expedición en kayak junto con amigos por el lago Carrera, en la Patagonia chilena, el ambientalismo argentino celebrará el jueves en La Rural, el legado de ese hacedor, cuya estatura y visión es comparada con la del Perito Moreno.

Avezado esquiador, escalador y kayakista, su legado no solo se mide por las 85.000 hectáreas que en vida donó al país. También por su respaldo a amplios sectores del ambientalismo argentino.

Como un anticipo de ese homenaje, su socia en esa empresa, Kristine Tompkins, habló con La Nación sobre el alcance de su legado y designó a la bióloga Sofía Heinonen como la continuadora en el país de su obra ecológica.

¿ CLT seguirá comprando tierras?

-No a gran escala. Queremos que las que ya tenemos aquí y en Chile se integren, restauradas, a la red de parques. Hay mucho saber acumulado como para trabajar junto a otras ONG y los gobiernos provinciales y nacionales para seguir restaurando. Queremos que sean metas y sueños compartidos, bajo el liderazgo de Sofía Heinonen, la versión femenina de Doug Tompkins.

¿Cómo afectó a la organización la muerte de su líder?

-El impacto fue "tectónico" para mí y para ellos.. CLT es como una gran familia, donde cada persona, cada vida no humana, cada ecosistema, es un miembro. Esa familia fue lo que me permitió sobrevivir. Me caí muchas veces, ellos me levantaron y seguimos andando. La forma de honrar a Doug es seguir ahora con más fuerza. El...

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