El kirchnerismo, en el espejo de Venezuela

El kirchnerismo cometió una excepción: fue coherente. El apoyo al régimen dictatorial de forma parte de la biografía de los Kirchner y de su insalvable destino. En el chavismo se refugió cuando se fue de la presidencia. Promovió entonces un diálogo con la guerrilla colombiana que fracasó. Por mediación de , llegó mucho después al gobierno iraní y a la firma del tratado sobre el criminal atentado contra la AMIA. La historia posterior es conocida: la denuncia de ese pacto le costó la vida al fiscal y el tratado fue declarado inconstitucional por la Justicia argentina. Maduro es una secuela caricaturesca de Chávez, como de alguna manera Cristina Kirchner lo fue de su marido muerto.Cuando Chávez llegó al poder, en febrero de 1999, el precio del barril de petróleo era de 10 dólares. Cuatro años después, en 2003, el precio del barril superaba los 100 dólares. El ingreso a Venezuela de una cantidad diez veces mayor de petrodólares explica en gran medida el éxito del chavismo.El monumental despilfarro de ese dinero (y la consiguiente corrupción) revelan las razones de la crisis terminal que se abatió ahora sobre Maduro. Venezuela tiene la mayor reserva de petróleo del mundo, por encima de Arabia Saudita, de los Emiratos Árabes o de Rusia. Pero los venezolanos se mueren de hambre o por falta de medicamentos esenciales. Un país potencialmente rico puede terminar arrastrándose en el fracaso. El populismo no es solo una forma de enfrentar a la sociedad con sus instituciones, que también lo es, sino una receta extremadamente ineficaz para gobernar. Maduro no se está cayendo por autoritario, sino por inepto. China, por ejemplo, es gobernada por uno de los sistemas más autoritarios del mundo, pero su eficacia está fuera de discusión.Cuando los Kirchner gobernaban la Argentina, el precio de la soja trepó hasta los 630 dólares la tonelada. Ahora cuesta menos de la mitad. Sin embargo, Cristina Kirchner dejó un déficit fiscal de más del 7 por ciento del PBI, una inflación escondida de casi el 30 por ciento y una pobreza superior al 30 por ciento. El Banco Central se quedó sin dólares al extremo de que la expresidenta le impuso un cepo a la compra de moneda norteamericana. Los Kirchner recibieron el país en default y lo entregaron en default. ¿Cómo pedirle al kirchnerismo que cuestione al chavismo si son casi lo mismo? La única diferencia, y no menor, es que el kirchnerismo no llegó a los niveles criminales de persecución política (aunque la hubo a opositores...

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