Kerry llega con una mirada más flexible hacia la región

 
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WASHINGTON.- Nadie espera grandes cambios en la política norteamericana hacia América latina a partir de la inminente llegada de John Kerry a la cabeza de la diplomacia, en el segundo mandato de Barack Obama.Deberá remontar la cuesta de los elogios cosechados por la saliente Hillary Clinton, a la que -si todo sale como está previsto- reemplazará a partir de febrero.Pero, en lo que respecta a la región, hay quienes aguardan la posibilidad de interesantes "matices" en comparación con la etapa que lideró su predecesora. A la hora de las apuestas, el que se lleva el primer premio es la expectativa de una "flexibilización" de la política hacia Cuba."Kerry es conocido por una posición mucho más dialoguista hacia la isla", dijo a LA NACION Mark Jones, especialista para la región de la Rice University, en Texas.También, por haber puesto en duda aspectos de la política actual, como los programas de propaganda que Estados Unidos patrocina anualmente y que supuestamente son vistos y escuchados en Cuba (Radio y TV Martí)."No hay evidencia de que los programas de «promoción de la democracia», que le costaron hasta ahora a los contribuyentes más de 150 millones de dólares, estén ayudando al pueblo cubano", dijo Kerry en 2011, cuando el Senado debatía la aprobación de los fondos con que se financian programas para la cadena Radio Martí. Eso hace que, en sectores conservadores de la política hacia la región, haya quienes vean en Kerry una suerte de paloma a la que temer.No todos coinciden con el diagnóstico y lo cierto es que hay que rastrear bastante más en los antecedentes de los cuatro años que lleva como presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado para encontrar algo más de fondo sobre la relación con América latina."No parece que ésa haya sido su prioridad ni mucho menos en esa posición", corroboró Michael Shifter, del Inter-American Dialogue, al ser consultado por LA NACION.Kerry es visto en la región como un senador liberal, alguien del área de centroizquierda del Partido Demócrata y bastante más hacia ese costado que Clinton. Sin embargo, sus posiciones respecto a América latina han sido complejas y no siempre afines a una misma ideología."Si de algo pueden estar seguros es de que yo sé dónde queda América latina", dijo en 2004, cuando, en vano, intentó desplazar al republicano George W. Bush de un nuevo período en la Casa Blanca.Por aquel entonces, señalaba la intención de crear desde la Casa Blanca una comunidad hemisférica donde los "vecinos...

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