Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala X, 4 de Agosto de 2016 (caso KAUFFMAN ESTEBAN SIMON c/ PANFILIO S.A. s/DESPIDO)

Fecha de Resolución: 4 de Agosto de 2016
Emisor:Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala X
 
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Año del B. de la Declaración de la Independencia Nacional Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

SALA X SENT.DEF. EXPTE. Nº: 26.046/2013/CA1 (38.304)

JUZGADO Nº: 19 SALA X AUTOS: "KAUFFMAN ESTEBAN SIMON C/ PANFILIO S.A. S/ DESPIDO"

Buenos Aires, 4/8/2016 El Dr. DANIEL E. STORTINI dijo:

  1. ) Vienen estos autos a la alzada con motivo de los agravios que contra la sentencia de fs. 199/205 interpuso la demandada a fs. 213/217, replicado a fs. 220/223.

    Asimismo la representación letrada de la demandada (fs. 208) y la perito contadora (fs. 211)

    recurren por propio derecho los emolumentos que le fueron asignados por considerarlos reducidos.

  2. ) Anticipo que no prosperará por mi intermedio la crítica de la demandada por considerarse demostrada en la contienda la existencia de un vínculo laboral entre las partes.

    Me explico. Resulta menester señalar de comienzo que uno de los medios para probar la existencia del contrato de trabajo es la presunción legal que prevé el art. 23 de la LCT que se basa en la demostración en juicio de la realización personal de tareas del actor para la demandada. Tal presupuesto, una vez acreditado, hace operativo el efecto presuntivo Fecha de firma: 04/08/2016 Firmado por: E.R.B., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.C., JUEZ DE CAMARA Firmado por: D.E.S., JUEZ DE CAMARA #20255029#158735485#20160804132306451 “iuris tantum” que contempla el citado art. 23 y, por tanto, se produce una inversión de la carga de la prueba en tanto que es a la demandada a quien le incumbe enervar los efectos de la presunción legal mediante prueba en contrario.

    Esto es precisamente lo que ha acontecido en la presente causa, pues la conclusión del magistrado que me ha precedido de considerar probado en el caso la prestación de servicios del actor en favor de la demandada -mediante la prueba testimonial aportada a la causa, ver declaraciones de fs. 103/104, 110/111, 125/126 y 185/186 y fallo 202/203- no ha sido rebatida por la recurrente de un modo que permita apartarse de lo decidido (art. 116 de la L.O.).

    En efecto, los testigos A., L., L. y F., mencionan en sus respectivas declaraciones haber visto al actor trabajar en el establecimiento de la demandada durante el período que aquí interesa desempeñando tareas de mozo (ver testimonios transcriptos en lo pertinente en el fallo anterior a fs. 201/202). O. en este sentido que de las aludidas declaraciones surge que los deponentes han tomado conocimiento directo de los hechos que relatan al haber sido los testigos A., L., L. compañeros de trabajo del actor y el deponente F. cliente del establecimiento de la demandada (art. 90 L.O.).

    En el marco precitado, las genéricas manifestaciones articuladas por la accionada en el memorial recursivo relativa a la prueba testimonial referenciada no resultan válidas a los fines de restarle entidad suasoria a las misma (art. 116 L.O.).

    Fecha de firma: 04/08/2016 Firmado por: E.R.B., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.C., JUEZ DE CAMARA Firmado por: D.E.S., JUEZ DE CAMARA #20255029#158735485#20160804132306451 Año del B. de la Declaración de la Independencia Nacional Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

    SALA X Así, ninguna objeción concreta efectúa la apelante respecto del testimonio de A., mientras que respecto del deponente L. se limita a referir que de su declaración se desprende “parcialidad” y “falta de claridad en sus dichos”.

    En cuanto al testigo L., la circunstancia de que el mismo tenga juicio pendiente con la aquí demandada no invalida "per se" su testimonio ni lleva, por ese sólo motivo, a dudar de la veracidad de su declaración cuando –reitero- resulta debidamente circunstanciado sobre los hechos relatados (pues se trata de un compañero de trabajo del demandante que -al igual que los deponentes A. y L.- ha tomado conocimiento directo de los hechos que relata) y resulta coincidente con los restantes testimonios citados en torno a la denunciada prestación de tareas por parte del actor (art. 90 L.O.).

    En suma, los elementos de juicio considerados activan la referenciada presunción legal “iuris tantum”, la que no ha sido alterada por la demandada quien ni siquiera ha invocado –y menos aún probado- en el caso que la relación habida con el actor respondiera a una naturaleza distinta a la vinculación laboral, todo lo cual me lleva a compartir la decisión adoptada en la anterior instancia en el sentido que las partes estuvieron relacionadas mediante un vínculo de trabajo subordinado en los términos de los arts. 21 y 22 de la LCT.

  3. ) Idéntica solución merecerá el cuestionamiento al progreso del reclamo por falta de pago de horas extra.

    Digo ello por cuanto la ahora recurrente no aporta nuevos elementos de valor y consideración (art. 116 L.O.) que permitan apartarse de la decisión del judicante anterior de Fecha de firma: 04/08/2016 Firmado por: E.R.B., JUEZ DE CAMARA Firmado por: G.C., JUEZ DE CAMARA Firmado por: D.E.S., JUEZ DE CAMARA #20255029#158735485#20160804132306451 considerar probada en el caso la extensión de la jornada de trabajo denunciada al demandar (ver fallo a fs. 203).

    En efecto, en los testimonios de A., L. y L. (ver declaraciones de fs. 103/104, 125/126 y 185/186), luce corroborado que el actor laboraba de martes a domingo de 13:00 a 23:00 horas, con excepción de los días sábados en los que su jornada laboral se extendía a la 1:00 del día siguiente (art. 90 L.O.).

    Dichas declaraciones revisten valor convictivo al efectuar un relato debidamente circunstanciado sobre el extremo que aquí interesa -jornada de trabajo cumplida con el actor-, resultando coincidentes en ese aspecto entre sí y con los hechos invocados en el escrito inicial (art. 386 CPCCN).

    Puntualizado lo anterior, cabe destacar que ninguna objeción concreta efectúa la apelante en su memorial recursivo respecto del valor probatorio del testimonio del deponente A. en la cuestión en debate (art. 116 L.O.). En cuanto al testigo L., no se observa -a diferencia de lo esgrimido por la recurrente- que en su declaración el deponente no hubiera precisado su horario de trabajo (ver fs. 125).

    Tampoco favorece la postura de la demandada la referencia efectuada en el memorial recursivo relativa a que el deponente L. trabajaba en un horario distinto al del actor.

    Es que el testigo afirma en su declaración que “comenzó con un horario de 17 hs. hasta las 2 de la mañana y luego cambió el horario (…) que cuando el dicente ingresaba el actor ya estaba, que cumplía el horario de 13 a 23 hs.” y “que el dicente cambió el horario después de...

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