Jujuy: un feudo violento

 
EXTRACTO GRATUITO

Jujuy sigue postergada y es protagonista de hechos que deberían comprometer no sólo al gobierno local sino también al nacional: a la impúdica pobreza imperante y a los históricos problemas sociales, de vivienda y trabajo genuino se le suman ahora un aumento de la inseguridad y la violencia, en un territorio atravesado por el narcotráfico.Las endebles fronteras de Jujuy y del resto del norte argentino favorecen el tráfico de drogas, que se desarrolla frente a los ojos atónitos de la ciudadanía y se fortalece por la inacción de las autoridades. Numerosos jueces han expresado su preocupación por el aumento del consumo, y la falta de radares y de herramientas para combatir la acción de los narcotraficantes, clamor que se suma al reciente llamado de los obispos argentinos.Este panorama, de por sí alarmante, se da en el escenario político complejo que vive Jujuy. El gobernador, , debilitado tras las últimas elecciones y con un liderazgo deslucido, carga sobre sus hombros una provincia con una economía débil y Estadodependiente.Por primera vez desde que regresó la democracia, el Partido Justicialista fue derrotado en las elecciones para legisladores provinciales en Jujuy. También perdió su habitual primer puesto en los cargos a diputados nacionales: ganó sólo una de las tres bancas en pugna, mientras que los dos escaños principales los obtuvo la Unión Cívica Radical, a través del Frente Jujeño.Si bien el Frente para la Victoria perdió por un número ajustado (con una diferencia de 1321 y 2126 sufragios, para diputados nacionales y provinciales, respectivamente), http://www.lanacion.com.ar/1633004-elecciones-2013-mira-los-resultados-en-jujuyde la oposición deben interpretarse como un voto castigo. Las urnas reflejaron la preocupación y el hartazgo de gran parte del electorado jujeño frente a las ineficaces políticas públicas que ha llevado adelante el justicialismo local a lo largo de las tres décadas que lleva en el poder.Según datos de la cátedra de Economía de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales, de la Universidad Nacional de Jujuy, hay unas 118.000 personas que reciben planes sociales y 62.500 empleados públicos en todo el territorio. En el sector privado, el empleo formal involucra a 52.000 trabajadores mientras que hay unas 23.400 personas con trabajo no formal o en negro. A esas cifras se suman unos 21.000 cuentapropistas en la vía pública, como feriantes y vendedores ambulantes. Se trata de cifras que dan cuenta de la incapacidad del gobierno...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA