Juicios por delitos de acción privada en el proceso penal bonaerense

Autor:José Luis Ares
Cargo:Juez del Juzgado en lo Correccional nro. 1 del Departamento Judicial Bahía Blanca
Páginas:71-92
 
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Juicios por delitos de acción privada
en el proceso penal bonaerense
por José Luis Ares*
Sumario
§1.- Introducción.-
§2. Divisibilidad.-
§3.- Querella.-
a. Capacidad.
b. Persona Jurídica como sujeto activo.
c. Persona Jurídica como sujeto pasivo.
d. Requisitos.
§4. Demanda civil.-
§5.- Juicio de admisibilidad.-
§6.- Desistimiento.-
a. Expreso.
b. Tácito.
c. Consecuencias.
§7.- Conciliación.-
a. Audiencia.
b. Retractación.
§8.- Trámite posterior.-
a. Citación a juicio.
b. Debate.
c. Publicación de la sentencia.
Notas.
§1.- Introducción.- Junto al común, los códigos procesales regulan ciertos
procedimientos que difieren de la matriz ordinaria por determinadas
circunstancias o modalidades del trámite de índole subjetiva, objetiva o
pragmática, que llevan modificaciones, que generalmente tienden a una
simplificación de las diligencias y/o abreviación de los plazos.
Es así que el Código Procesal Penal de la Provincia de Buenos Aires regula,
en el libro III, a los juicios iniciándose con el título I que disciplina el
procedimiento común, y en el título II se contemplan los procedimientos
especiales. En lo que aquí interesa, el juicio por delito de acción privada (capítulo
II) difiere del juicio ordinario en virtud de la naturaleza de la acción que implica
una menor intervención estatal. Se trata, en definitiva, de razones evaluadas por el
legislador para apartarse del diseño básico del proceso común, y en el caso que
* Juez del Juzgado en lo Correccional nro. 1 del Departamento Judicial Bahía Blanca. Profesor
Adjunto Ordinario de la cátedra de Derecho Procesal Penal (U.N.S.) y Profesor de la
Especialización en Derecho Penal de la Universidad Nacional del Sur.
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nos ocupa se trata de un procedimiento especial (y no sólo juicio) pues se carece
de etapa preparatoria.
Es que en las acciones privadas, en el entendimiento que se trata de ilícitos en
los que no se encuentra comprometido el interés del Estado, el legislador encarga
al particular ofendido la tarea de instar la acción y sostener la pretensión e
impulsarla en todo momento a lo largo del proceso; es decir que le incumbe la
carga de mantener la instancia.
Este mecanismo excepcional consagra el poder discrecional de las personas
privadas que poseen plena disponibilidad de la acción; no hay investigación del
Estado ni interviene el Ministerio Público Fiscal.
Por ello el único sujeto legitimado como parte acusadora es el querellante
exclusivo, que en consecuencia constituye parte esencial en estos procesos,
reconociéndosele el derecho de querellar. Se trata de un proceso de neto corte
acusatorio, lo más parecido a un proceso de partes del derecho privado que se
pueda concebir en el ámbito penal, cuyas peculiaridades -desde luego- relucían
mucho más dentro de esquemas marcadamente inquisitivos.
La víctima puede promover la acción o no hacerlo, renunciar y hasta
perdonar la pena (arts. 59 inc. 4, 60 y 69 del Código Penal), que no obstante sigue
siendo estatal, pues se encuentra fijada en la ley, la decide un órgano oficial y la
ejecuta el Estado.
Sólo un puñado de delitos tramitan por esta vía (art. 73 del Código Penal), y
dadas las penalidades previstas respecto a ellos son competencia del juez en lo
correccional (art. 24 del CPP, según Ley 13.183). Otras normas contenidas en el
código de fondo regulan ciertas cuestiones de la materia bajo análisis (1).
Es importante resaltar que la Ley 13.943 (B.O. 10/02/09) establece la
posibilidad de una requisitoria de citación a juicio por parte del particular
damnificado, previendo el cese de la intervención del Ministerio Público Fiscal y
la conversión de la acción penal pública en privada a cargo de dicho acusador
particular (art. 334 bis del CPP).
§2.- Divisibilidad.- Como consecuencia de la disponibilidad de la acción ya
aludida, rige el principio de divisibilidad, tanto real como personal, es decir
referida a los hechos y a la persona de los querellados. Por ello, el querellante
puede accionar respecto a todos los hechos o sólo a algunos de ellos y contra

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