Juguemos a odiar

Autor:Lidia Cacho
RESUMEN

Periodista mexicana. Hace un recorrido sobre los juegos donde el protagonista es la violencia sexual hacia las mujeres. Difundidos por Internet, lo que se vende como lúdico, es en verdad una amenaza a la infancia que se divierte violando mujeres. Lidia Cacho es la primera mujer en llevar un caso a la corte suprema de su país por un caso de pedofilia, en el estado de Quintana Roo, fue secuestrada... (ver resumen completo)

 
EXTRACTO GRATUITO

Imagine que sus hijos de siete y nueve años están jugando en su computadora un nuevo juego denominado “Viola a Ley”

Buenos Aires, martes 3 de marzo de 2009.

Imagine que sus hijos de siete y nueve años están jugando en su computadora un nuevo juego denominado “Viola a Ley”. Con los videojuegos los niños desarrollan habilidades mentales y motoras; afinan los sentidos, aumentan sus habilidades en tomar decisiones, pero para perseguir a una madre y sus dos hijas adolescentes. La meta es lograr una violación grupal de una niña en un vagón de un tren y deshacerse de la madre. Estos videojuegos son parte de una serie para el mercado japonés que ya circula en el mundo. Los tres: Battle raper, Artificial girl y Rape Lay, son producidos por Illusion Studios Japón y maquilados en Estados Unidos.

Amazon.com, los tenía a la venta y gracias a las presiones de organizaciones de defensa de la infancia, los retiró del mercado diciendo que este producto está hecho para el mercado japonés y “se les colaron” algunos. La ley estadounidense, contrario a la japonesa, sí penaliza la pornografía infantil de dibujos animados llamada Hentai.

Si vive usted en Latinoamérica y cree que el Hentai no ha llagado a su hogar, mire otra vez. Internet tiene sitios en los que se debate y defiende el Hentai. Los adolescentes y sus productores aseguran que es “sólo un juego” en el que la pornografía infantil explícita no es mala, porque son cómics, como el Manga.

Los sicólogos especialistas en los efectos del juego, Douglas Gentile y Craig Anderson, aseguran que el impacto de los videojuegos en el incremento de la violencia perpetrada por niños y jóvenes es mayor incluso que el del cine o la televisión, porque tienen el componente de la interactividad, es decir, las cosas suceden en la medida en que el jugador participa y toma decisiones. Los niños pasan en promedio 13 horas por semana jugando videojuegos y las niñas cinco horas.

Son dañinos porque premian la violencia, se ganan puntos en la medida en que ejercitan su...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA