Juan Falú: 'Necesitamos ideas que generen mística'

 
EXTRACTO GRATUITO

Buenos Aires es una ciudad impredecible. Esas avenidas que en determinados horarios (casi de madrugada) son vías rápidas para ir de un punto a otro, la noche menos pensada están colapsadas. Lo mismo puede suceder con los bares. Esos que en determinados horarios son poco frecuentados, una tarde de primavera pueden estar copados por visitantes de paso que generan un ruido que no es el ideal para una entrevista. "No te preocupes", dice el guitarrista Juan Falú, un hombre que sabe hacerse escuchar entre el ruido. Solito con su guitarra, supo hacerles frente a festivales y peñas estruendosas durante años. Muchos. Tiene en su haber un par de números que llaman la atención: 50 años de carrera artística y 20 como director del Festival Internacional Guitarras del Mundo, que comenzó, el último martes, su vigésima edición.Falú se hace escuchar entre el ruido, la charla va de la música a la política, de la diferencia entre la posibilidad que las personas tienen para expresarse y de esa expresión que se convierte en objeto artístico. Juan también habla, con esa perspectiva que da el paso del tiempo, de su última actuación en el festival de Cosquín, junto a Liliana Herrero; esa que no pudieron terminar por la avalancha de grupos y solistas que tenía que subir al escenario y por el vértigo de un festival maratónico que se rige por pautas televisivas.¿Vas a volver a Cosquín?No me lo he planteado. Pero me gustaría volver en algún momento porque sé que he conquistado un espacio y siento que la última vez entré en un tobogán, después de seis años seguidos de ir y conseguir el silencio para la guitarra. Sentí que todo eso lo había desandado. Y me sentí muy mal.Parece contradictoria la imagen del tobogán con tu carrera de cincuenta años en la música folklórica y con las 20 ediciones de Guitarras del Mundo.Por algún mecanismo de negación siempre me siento joven. Pero tengo mucho camino andado y mucho por hacer.-Artistas y público te consideran un referente. Hace un par de años dijiste que para eso te faltaban algunas cosas. ¿Cuáles son?-Cosas que se transforman en obsesión. Una de ellas es escribir arreglos de música argentina que se puedan implementar en conservatorios. Yo escribí mucha música para guitarra pero hice mis propias versiones sobre lo escrito y ha generado inseguridad en el estudiante, que necesita una versión fiel a la partitura. Lo otro es regrabar música mía. Creo que puedo mejorar no sólo las versiones, también el sonido. Me gustan más mis grabaciones en vivo...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA