José María Fanelli: 'Se deben hacer reformas sin angustiar ni a los pobres ni a los capitalistas'

 
EXTRACTO GRATUITO

El camino para salir de la recesión no puede ser, como lo fue en años anteriores, el de impulsar el consumo. Esta vez deben empujar la inversión y la exportación. En eso insiste, una y otra vez, el economista José María Fanelli, durante un diálogo con LA NACION.Doctor en economía, Fanelli es profesor e investigador en la Universidad de San Andrés e investigador en el Conicet. "Tenemos muchos activos ocultos", afirma quien se ha especializado en macroeconomía y en temas demográficos, usando la primera persona del plural para referirse a la sociedad argentina. Esos activos, sostiene, son los que dan las condiciones para una salida diferente, que le permita al país empezar a conjugar solo el segundo de los verbos implicados en la dinámica de la cual, señala, la economía local no se libera desde 2011, cuando el PBI era mayor que el de hoy: la del stop and go.¿Cuáles son esos activos considerados por el economista? La parte de la población que está bien educada, es cosmopolita y tiene dólares atesorados y capacidad para emprender; mujeres que, en promedio, ya están mejor instruidas que los varones; recursos para la agricultura y la minería, y, entre otras cosas, el estar en un buen momento demográfico, si se tiene en cuenta la suba de gastos que el envejecimiento poblacional traerá en unos años. La llave para que los recursos, incluidos los millones de dólares de argentinos en el exterior, se pongan "a crear y a producir", la tiene la política, según el académico. Por eso, en su visión, las palabras "credibilidad" y "juntos", son parte de la clave para que puedan hacerse reformas de fondo sin angustiar "ni a los marginados ni a lo capitalistas".-¿Cuál es su análisis de lo que pasó en la economía en 2018?-Al inicio hubo un exceso de optimismo con la inflación y otras variables, y no hubo coordinación entre la política fiscal y la política monetaria, lo que generaba riesgo y nadie sabía cuánto, por la dependencia de los mercados internacionales. Y cuando los mercados dijeron que no, entonces se acabó el juego. El pecado original del Gobierno fue que probablemente tenía un buen análisis de lo que recibió en 2015, pero no se lo dijo a la sociedad. Y el problema no viene de ese momento, sino de antes. Desde 2011 tenemos el mismo problema: estamos en un proceso de stop and go. El PBI del tercer trimestre de 2018 es más bajo que el del tercer trimestre de 2011. Son siete años... Ahora no se trata de si vamos a salir en el segundo trimestre o en el...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA