La campaña italiana, en vilo por una decisión que podría cambiar su rumbo

ROMA.- Por azar del calendario o por voluntad divina, el destino de Italia y de la Iglesia Católica volverán a estar ligados durante las próximas semanas como los dedos de una mano: aunque ninguno de los dos protagonistas lo quiera, la actual dinámica producirá una fuerte interacción entre las elecciones legislativas italianas del 24 y 25 de febrero y el proceso institucional en el Vaticano, que desembocará en la designación de un nuevo pontífice "antes de Pascua", según anunció el vocero de la Santa Sede, padre Federico Lombardi."La primera reacción de los políticos italianos tras el anuncio de la renuncia del Papa fue: «Dios mío, ahora desapareceremos de los diarios y, sobre todo, de la televisión»", ironizó Ugo Magri, editorialista de La Stampa.Y no se equivocaron. La estupefacción provocada por el anuncio de Benedicto XVI relegó de inmediato a segundo plano la campaña electoral para las legislativas del próximo fin de semana.Las asambleas preparatorias del cónclave, que comenzarán después de la renuncia efectiva del Papa -el 28 de febrero- coincidirán con las negociaciones de la clase política italiana para formar gobierno. Ninguno de esos dos procesos paralelos será fácil. Es posible, incluso, que el nuevo gobierno asuma sus funciones poco antes o poco después de la elección del nuevo papa.Rara vez en la historia moderna hubo semejante coincidencia de calendario y de expectativas entre la cronología política de Italia y del Vaticano. El problema es que estos comicios son cruciales no sólo para Italia, sino también para la Unión Europea (UE). En otras circunstancias, estas elecciones habrían sido percibidas como un hecho primordial, en un momento en que todas las capitales escrutan la dirección que tomará el país fragilizado por la crisis del euro.Los resultados son tan importantes para el resto del mundo que -hecho altamente inusual- en las últimas 24 horas, el presidente estadounidense, Barack Obama, y el ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schäuble, se atrevieron a expresar públicamente su apoyo al actual premier, Mario Monti.Aunque resulte difícil de creer, la anunciada partida de Benedicto XVI podría tener consecuencias importantes en la votación, contrariando el avance espectacular de Silvio Berlusconi en los sondeos y fijando la atención de los...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba