Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - Camara Civil - Sala M, 23 de Marzo de 2022, expediente CIV 042517/2016/CA001

Fecha de Resolución23 de Marzo de 2022
EmisorCamara Civil - Sala M

Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL SALA M

ACUERDO

En Buenos Aires, en el mes de marzo del año dos mil veintidós, reunidos los

señores jueces de la Sala M de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil,

D.. G.D.G.Z., M.I.B. y Carlos

Alberto Calvo Costa, a fin de pronunciarse en el expediente n°

42.517/2016, “I., R.H.d.V.c.F., Julián

César y otros s/ daños y perjuicios”, el Dr. G.Z. dijo:

Sumario del caso 1. De acuerdo a la versión del escrito de inicio, el 20 de diciembre de 2015,

alrededor de las 17, R.H.d.V.I. se desplazaba en

bicicleta por la calle Q., de C.. En el momento en el que

terminaba de sobrepasar a un Fiat Palio rojo, que se hallaba estacionado, el

automóvil se incorporó al tránsito en el mismo sentido de circulación y

atropelló al accionante.

El actor I. señaló que el auto lo embistió con su parte delantera y que

el impacto no se produjo sobre la bicicleta –que quedó en perfecto estado–

sino sobre su pierna derecha, lo que además de provocar su caída al asfalto le

ocasionó también una doble fractura de tibia y peroné.

Un pariente lo trasladó a la Clínica Constituyentes, donde le diagnosticaron las

fracturas, y luego lo acompañó a la comisaría a realizar la denuncia.

Posteriormente, fue intervenido en el Hospital Italiano.

En virtud de estos hechos, dirigió la demanda de daños y perjuicios contra

J.C.F. –conductor del automóvil– y P.M.J. –

titular registral del vehículo– y citó en garantía a Boston Compañía Argentina

de Seguros S.A.

Fecha de firma: 23/03/2022

Alta en sistema: 25/03/2022 1

Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA

Firmado por: A.P.R., SECRETARIO INTERINO

Firmado por: G.G.Z., JUEZ DE CAMARA

Firmado por: C.A.C.C., JUEZ DE CAMARA

  1. En sus respectivas contestaciones, tanto los demandados F. y J.

    como la aseguradora citada negaron todos los extremos contenidos en la

    demanda, tanto en cuanto al hecho en sí como a sus circunstancias y daños

    invocados.

  2. La sentencia dictada el 15/6/2021 rechazó la demanda en todas sus partes,

    con costas a la parte actora.

    El actor I. interpuso recurso de apelación y en su expresión de

    agravios pidió que se revoque la sentencia. Su presentación fue contestada por

    la demandada y la citada en garantía.

  3. Cuestiones a analizar En la sentencia de primera instancia, la magistrada rechazó la demanda al

    considerar que no se probó la intervención del automóvil Fiat Palio. Destacó

    que la existencia misma del hecho y dicha intervención del vehículo surgen

    solamente de la denuncia penal realizada por I. y del dictamen

    pericial mecánico elaborado a partir de la propia versión del demandante.

    El apelante I. sostuvo que la revisión de los vehículos hecha en sede

    penal, valorada junto con ciertas actitudes asumidas por los demandados y una

    presunción procesal, resultan prueba suficiente para revertir la decisión de la

    jueza.

  4. Agravios sobre el hecho principal 2.1. El mismo día en el que I. indicó que ocurrió este accidente,

    realizó una denuncia policial en la localidad en la que reside. Describió que

    mientras él pasaba a bordo de su bicicleta, “un vehículo marca Fiat, modelo

    P., color rojo […], titular del vehículo F., J.C., que se

    encontraba estacionado en la misma arteria, en la misma dirección, da a la

    marcha y lo embiste al dicente con la parte del costado, delantero, del lado

    del conductor; el dicente cae a la cinta asfáltica, provocando doble fractura

    de tibia y peroné en la pierna derecha. El dicente menciona que las personas

    que estaban en el lugar llamaron a su hija […], quien se dirigió al lugar en

    Fecha de firma: 23/03/2022

    Alta en sistema: 25/03/2022 2

    Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: A.P.R., SECRETARIO INTERINO

    Firmado por: G.G.Z., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: C.A.C.C., JUEZ DE CAMARA

    su vehículo para llevarlo al dicente a la clínica Constituyentes” (pág. 1 de

    causa penal).

    Aquel mismo día también se presentó en la comisaría el aquí demandado

    F., quien aportó su documentación personal y la cobertura de seguro

    (pp. 2, 5/6, 10/13) y fueron examinaron ambos vehículos.

    La bicicleta tenía su asiento doblado y el automóvil presentaba rayón y

    abolladura en el guardabarros del lado del conductor, más el capot rayado en

    la punta del lado del conductor. La información no se limitó a los informes de

    pp. 14 y 18, sino que además se adjuntaron las fotografías de pp. 15/17 y

    19/21.

    Las actuaciones concluyeron con la desestimación de la denuncia decidida por

    la Unidad Funcional de Instrucción que intervino (pág. 35, en digitalización

    cargada el 13/5/2021).

    2.2. En el presente proceso, el perito ingeniero mecánico presentó su dictamen

    sin poder verificar personalmente los vehículos en cuestión (pág. 268).

    Explicó que, en base a los daños que constan en la causa penal, se puede

    inferir que la mecánica del incidente podría ser compatible con la versión

    brindada por I., produciéndose una colisión entre la parte lateral

    delantera izquierda del automóvil sobre el costado derecho del conductor de la

    bicicleta (pág. 272). Graficó también esa mecánica probable en el croquis de

    pág. 270.

    Aun cuando el dictamen carece de valor vinculante para el órgano judicial

    (art. 477 CPCCN), el apartamiento de sus conclusiones debe encontrar apoyo

    en razones serias, es decir, en fundamentos objetivamente demostrativos de

    que la opinión de los expertos se encuentra reñida con principios lógicos o

    máximas de experiencia, o que existen en el proceso elementos probatorios

    provistos de mayor eficacia para provocar la convicción acerca de la verdad de

    los hechos controvertidos1.

    A mi entender, el peritaje no está basado en conjeturas por el solo hecho de

    que no estuviera previamente probada la puntual intervención del automóvil

    Palacio, Lino E., Derecho Procesal Civil, Buenos Aires, A.P., 2005, t. IV, p.

    1

    720 y jurisprudencia allí citada.

    Fecha de firma: 23/03/2022

    Alta en sistema: 25/03/2022 3

    Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: A.P.R., SECRETARIO INTERINO

    Firmado por: G.G.Z., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: C.A.C.C., JUEZ DE CAMARA

    de la parte demandada. Esta última circunstancia es materia de prueba –y, por

    ende, de valoración judicial– y queda fuera de la labor que se exige al perito;

    en cambio, sus respuestas a los puntos periciales recogen elementos a partir de

    los cuales asesora informando acerca de la probabilidad o improbabilidad de

    una determinada hipótesis.

    Incluos cuando es cierto que los demandados no trasladaron el Fiatl Palio para

    que sea inspeccionado por el perito, el profesional basó su dictamen –en vez

    de conjeturas– en los informes del estado de los rodados registrados la causa

    penal, recurriendo por lo tanto a elementos objetivos que dan un basamento

    serio al trabajo presentado.

    Sus conclusiones fueron impugnadas por los accionados (pp. 275/276),

    señalando que las marcas sobre el automóvil se podrían haber producido por

    cualquiera otra modalidad, por ejemplo por pérdida del equilibrio del ciclista.

    Sin embargo, no cuestionaron allí la posibilidad establecida por el experto de

    que el vehículo Fiat Palio hubiera tenido intervención.

    2.3. Me permito recordar, como lo ha hecho la Sala en anteriores

    oportunidades, que la certeza que se exige en el proceso no es una certeza

    matemática, sino una certeza moral que consiste en la demostración

    suficientemente consistente, que genera convicción2.

    En este sendero, se cuenta por un lado con las fotografías del automóvil –

    obtenidas el mismo día de la denuncia– donde se ve con claridad el rayón

    sobre el capot (pp. 19 y 21 de la causa penal); como también la descripción del

    informe que señalaba que tenía también una abolladura y rayón en el

    paragolpes, ambos del lado del conductor. Por otro lado, se encuentra

    registrado el ingreso de I. en esa misma fecha a la Clínica

    Constituyentes por un traumatismo de pierna y tobillo derecho (pág. 251), es

    decir de un lado compatible con un contacto con el lado izquierdo del

    automóvil.

    2

    CNCiv., S.M., voto de la Dra. De los Santos en “Casaburi, G.A.c.F.,

    M.N., expte. 71.316/2005, del 5/5/2010 y votos de la Dra. B. en “R.,

    S.A. y otro c/ Transportes La Perlita S.A.”, expte. 43.050/2013, del 21/6/2018 y en

    Coria, O. c/ Transportes Larrazabal CISA

    , expte. 31.727/2013, del 1/3/2021.

    Fecha de firma: 23/03/2022

    Alta en sistema: 25/03/2022 4

    Firmado por: M.I.B., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: A.P.R., SECRETARIO INTERINO

    Firmado por: G.G.Z., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: C.A.C.C., JUEZ DE CAMARA

    Al mismo tiempo, el perito médico indicó que el mecanismo lesivo señalado

    en la demanda podría justificar las lesiones denunciadas en esa misma zona

    del cuerpo del accionante, debido al fenómeno de palanca y rotación que pudo

    haber sufrido el pie atrapado en el rodado mientras el cuerpo continuó su

    energía cinética (pág. 308 vta. y pág. 309 vta., punto 2).

    La concordancia y coherencia que muestran estos elementos permiten formar

    una noción de los hechos que me inclina a presumir la participación del

    automóvil señalado (conf. art. 163, inc. 5 CPCCN).

    Además, fuera de esta hipótesis no encuentro una explicación razonable para

    que I. contara con los datos tanto del aquí demandado F. (quien

    no figura como titular registral) como del vehículo que presentaba esos

    rayones. En efecto, ya en la demanda civil atribuyó a J.C.F. el carácter

    de conductor del automóvil y a P.M.J. el de titular registral y ninguno

    de los demandados negó su rol, punto que además tuvo presente la magistrada

    al proveer la prueba (pág. 208 vta.). Adicionalmente, la demandada J. es

    quien figura como tomadora y asegurada en la póliza (pp. 120/140 vta.).

    De esta manera, difícilmente pueda imaginarse que el demandante haya

    podido conocer el nombre de F. y su vinculación con el automóvil si no

    fuera más que por haber tenido participación en el evento en cuestión.

    Se añade que los demandados, al negar los hechos, no aportaron –y, desde

    luego, tampoco probaron– una...

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