El interventor no cree que sea un 'hecho de inseguridad más'

 
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LA PLATA.- Carlos Vergara, interventor en la Uocra platense, dijo que el ataque de sicarios a su colaborador Julio Galván y a Juan Garcilazo, quien terminó muerto, fue un ajuste de cuentas. "No lo puedo tomar como un hecho de inseguridad más. Es extraño", admitió.

"Si es un aviso hacia mí, veremos de dónde viene. Y quiénes son... si son tan valientes para ir a disparar", desafió. "No descarto nada. Siempre puede haber un trasnochado que piense: 'Este que viene a hacer el trabajo nuestro acá'. ¡Hay cada loco! Pero no puedo vincularlo a un sector particular", dijo.

Anteayer, en Puerto General San Martín, 25 kilómetros al norte de Rosario, dos sicarios mataron a Garcilazo e hirieron de gravedad a Galván, dirigente de la Uocra en esa zona que acompaña en la intervención del gremio en La Plata a Vergara, tras la detención el 26 septiembre pasado a Juan Pablo "Pata" Medina.

Vergara no adjudicó el presunto ajuste de cuentas a una interna gremial. "Si fuera algo netamente gremial: ¿qué tiene que ver el otro muchacho [Garcilazo, muerto durante la balacera]? Él no era sindicalista", remarcó.

También negó que Galván, su colaborador baleado anteayer por sicarios en Puerto General San Martín, hubiera recibido una amenaza para "dejar de romper las pelotas en La Plata".

Vergara dijo que habló con su colaborador mientras se encontraba internado en el Hospital Eva Perón, en medio de una crisis de llanto por la muerte de Garcilazo, cuñado de Galván muerto durante la misma balacera.

"A mí no me dijo nada de La Plata -dijo Vergara-. Solo lloraba y decía: 'Me mataron a mi cuñado'".

"No puedo desestimar ninguna hipótesis. Acá hay una muerte. Un compañero desaparecido, que dejó una...

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