Industria naval: otra triste puesta en escena

RESUMEN

El relato industrialista del Gobierno sigue sin contemplar uno de sus sectores más emblemáticos; la semana pasada se conmemoró otro Día de la Industria Naval sin nada que festejar

 
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La construcción de embarcaciones para la marina mercante nacional es uno de los testigos más trágicos de la exclusión de la política oficial, demasiado preocupada por alentar inversiones e industrias que sean rápidamente asimilables por los consumidores, como los electrodomésticos y los autos, dos sectores que cuentan con acuerdos de integración productiva con Brasil. La industria naval podría tenerlo, pero excede la capacidad intelectiva de los funcionarios, aparentemente, porque nada de lo que se haya hablado y negociado se puso en práctica.

Una nueva conmemoración del día de la industria naval, el 12 de este mes, sirvió para tamizar realidades: un sector cree que hay un consenso y que se avanzó mucho; otro, el más productivo y eficiente, corre serios riesgos de continuar operando; uno emblemático, con 117 embarcaciones pesqueras construidas, es perseguido e intimado a desalojar el predio. El primero, espera con paciencia china la evolución de un proyecto de decreto de necesidad y urgencia (DNU) para la promoción de la industria nacional y la marina mercante. El segundo, a puro pulmón privado, produce dos barcazas por semana y exporta sin ningún tipo de apoyo. El tercero, directamente, es casi un perseguido político.

El único acto de conmemoración fue un triste encuentro en la Fragata Sarmiento, convocado por la mesa de concertación de la industria naval.

"Las asimetrías están a la vista y las inversiones fluyen para otro lado", aseveró Juan Antonio Torresín, presidente de la Federación de la Industria Naval Argentina (FINA), tras apoyar una vez más las iniciativas que surgen de la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables, como el proyecto de DNU y un proyecto de resolución para otorgarle tratamiento de "prioridad" a las cargas internacionales. "No estamos para una reserva de cargas, pero una prioridad de cargas podría incentivar las inversiones", agregó Torresín.

El financiamiento, crítico para la industria naval, ya no es la única pata débil del sector. Las asimetrías con otras banderas de conveniencia se profundizan.

"Necesitamos de manera urgente hablar en términos de competitividad. Hablar en términos de precios y tiempos de entrega. El Mercosur necesita de forma urgente reunirse para tratar el arancel extrazona porque China nos va a avasallar. Es como un delivery de barcazas lo que hace", graficó Miguel Ángel Álvarez, vicepresidente de FINA y secretario de la Cámara Santafesina de la Industria Naval (Casin)....

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