Incidentes en la fase crucero, una inquietante tendencia

 
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MADRID.- Parecía el vuelo perfecto. Un jet de los más fiables del mercado llega a la altura crucero, con cielo despejado y sin turbulencias. De repente, sin que los pilotos emitan ninguna señal de alarma, contra los Alpes franceses.

El misterio del desafía una convicción bien arraigada en el mundo de la aeronavegación: la fase de crucero es por lejos el momento menos peligroso de un vuelo. Pero ¿qué pasa cuando lo raro se convierte en habitual?

Expertos en aviación alertaron ayer sobre una inquietante tendencia evidenciada durante el último año a raíz de una cadena de accidentes gravísimos en circunstancias anómalas y, en apariencia, inexplicables. De las 20 tragedias en vuelos comerciales registradas en 2014, 13 se desencadenaron cuando la nave iba por encima de los 30.000 pies.

Las últimas estadísticas publicadas por la compañía Boeing reflejan que entre 2004 y 2013 apenas el 10% de los accidentes aéreos en todo el mundo ocurrieron en altitud de crucero. El 80% sucedió en los primeros tres minutos o en los últimos ocho del vuelo, cuando la máquina está sujeta a mayor estrés y los pilotos deben hacer maniobras más delicadas.

"Se han hecho enormes esfuerzos y se desarrolló tecnología para minimizar los accidentes en las fases críticas del despegue y aterrizaje, pero tal vez hayamos descuidado los problemas en los momentos considerados menos delicados", sostuvo Álvaro Gammicchia, directivo de la Asociación Europea de Pilotos.

Según su visión, la industria confía cada vez más en los automatismos del avión, mientras que el entrenamiento de los nuevos pilotos pone menos énfasis en las habilidades para asumir el mando manual del vuelo en casos de emergencia.

En una dura columna publicada en El País, el vicedecano del Colegio de Pilotos de Aviación Civil de España, Gustavo Barba Román, alertó sobre un "nuevo virus de la inseguridad aérea": la pérdida de control en vuelo. Lo atribuye también a la masiva instalación de computadoras para automatizar la travesía y restar funciones a los comandantes.

"Esta tecnificación aportó un alto grado de seguridad, siempre que las condiciones de diseño y certificación previstas se den. Pero ¿y si esas condiciones no se dan? Entonces el desastre es muy probable", advirtió.

El experto en seguridad aérea Juan Carlos Lozano añadió: "La tecnología en los aviones avanza de manera constante, mientras los pilotos son entrenados con criterios de los años 70 y 80. Pasó a ser un actor pasivo dentro de la cabina, sin...

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