El incesante drama del desempleo

 
EXTRACTO GRATUITO

Tal como se preveía, el aumentaron en el segundo trimestre del corriente año en nuestro país, según las estadísticas oficiales. Se conforma así un primer semestre de franco retroceso en lo que hace a uno de los problemas más angustiantes para la sociedad y uno de los que mejor ilustran la creciente gravedad de la crisis económica que padece la Argentina y la ausencia de soluciones.Según el Indec, la tasa de desocupación del segundo trimestre fue del 7,5 por ciento, 0,4 puntos por encima de la del primer trimestre del año en curso y 0,3 puntos superior a la del segundo trimestre de 2013. El incremento no fue mayor debido a un factor negativo: más gente bajó los brazos y dejó de buscar trabajo. De todos modos, entre marzo y junio de este año, 320.000 personas sufrieron la pérdida de su empleo o han pasado a trabajar menos de 35 horas semanales. En un año se han perdido 190.000 puestos de trabajo.Tan generalizado es el drama de la pérdida del empleo y de las dificultades para conseguir otro que más de la mitad de los argentinos conoce a alguien que en los últimos seis meses ha perdido el suyo, mientras que tres de cada cuatro se sienten con más inseguridad acerca de la posibilidad de conservar su puesto de trabajo, según una encuesta de la consultora Ipsos Mora y Araujo realizada el mes pasado.En años anteriores, cuando la economía mantenía una evolución favorable, la actividad privada, sin embargo, fue perdiendo paulatinamente su capacidad de crear nuevos puestos de trabajo. Una vez iniciada la actual etapa recesiva en la industria, la construcción, el campo y el comercio, con caída de la actividad y del consumo, sumado a una inflación al borde del descontrol, el empleo sufrió uno de los peores impactos de los últimos diez años. Y lo sigue sufriendo, pues la recesión podría profundizarse en los próximos meses.A la luz de la actual situación, la mal llamada década ganada no sólo no luce como tal, sino como una buena oportunidad que se malgastó debido a la aplicación de políticas erradas que, a un altísimo costo económico, apuntaron al clientelismo y al mantenimiento de un relato divorciado de la realidad, junto con los subsidios indiscriminados y el fracasado intento de ignorar la existencia de una inflación que no cesaba de crecer, para luego intentar combatirla con políticas que agravaban el problema.El menor...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA