Horacio Busanello: 'La agricultura no es negocio en la Argentina'

 
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P ese a que sufrió en 2014 la peor caída en la última década, a su modo de ver, el precio actual de la soja no es bajo. En todo caso, dice Horacio Busanello, CEO de Los Grobo, es un problema de reparto. "La presión impositiva es una pesadilla para los productores", afirma. El hombre al frente del management de una de las compañías más importantes del sector subraya que "la agricultura ya no es negocio en el país", y que la explotación de campos constituye en el presente la pata menos rentable del grupo. Según Busanello, esto es consecuencia de una política oficial restrictiva en el comercio de granos. Tanto que, a su entender, bastarían unas pocas medidas administrativas que liberen los mercados para resolver el problema de divisas en el país. La actividad que en otros tiempos le valió a Gustavo Grobocopatel, presidente de la firma, el mote de "rey de la soja", es historia: en los últimos tres años, Los Grobo redujo drásticamente su actividad agrícola. Recortó más de la mitad su cantidad de hectáreas, y redirigió sus esfuerzos al área de agroquímicos, de gran dinámica en el mercado local. "En la Argentina -lamenta, en una mirada retrospectiva- no existen las reglas del juego."

-¿Cómo cambió el negocio de Los Grobo en los últimos años?

-Hoy es una empresa más integrada en la agroindustria, con mucho de investigación y desarrollo, y más avocada a servicios que a la producción agropecuaria. En el país, hacíamos 120.000 hectáreas y ahora, 50.000, porque la agricultura ya no es más negocio. Hoy, producir soja en terrenos alquilados no es rentable. Lo era cuando sembrabas con un precio de US$ 200 y cosechabas a US$ 300. Hace tres años que empezamos a salir de eso y entrar en actividades de agroindustria, con valor agregado. Nos enfocamos en vender productos de calidad al campo y en servicios (de acopio, de financiamiento, entre otros).

-¿Cómo se fue modificando la ecuación del productor de soja hasta el presente?

-Cuando la soja dejó de subir ya no fue más rentable, porque todas las ineficiencias de la industria y del país quedaron al descubierto. Y cuando cayó fue más evidente. Hace tres años te dabas cuenta de que el negocio ya no era atractivo bajo las condiciones locales. Para el dueño de la tierra sigue siendo rentable, pero con un retorno bajo de 3 o 4 % y con un riesgo alto. Por eso redujimos hectáreas.

-Entonces, el problema no es sólo el precio...

-Un precio de US$ 370, como el actual, ¡es un buen precio! En 2005 me hablabas de US$...

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