Sentencia nº ED 166, 394 - AyS 1995 III, 370 de Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires, 29 de Agosto de 1995, expediente P 48966

PonenteJuez RODRIGUEZ VILLAR (MA)
PresidenteRodríguez Villar - Ghione - San Martín - Laborde - Pisano - Negri
Fecha de Resolución29 de Agosto de 1995
EmisorCorte Suprema de la Provincia de Buenos Aires

Dictamen de la Procuración General: La Cámara de Apelación de Pergamino condenó, en juicio oral e instancia única a C.I.D.M. como autor responsable de homicidio "criminis causae" (art. 80 inc. 7º del Código Penal) a prisión perpetua, accesorias legales y costas (v. fs. 890/908).

Contra este pronunciamiento interpone recurso extraordinario de inaplicabilidad de ley la Defensora Oficial del procesado (v. fs. 919/933).

Dirige sus críticas la recurrente contra la prueba utilizada por el "a quo" para la demostración de la autoría responsable del imputado y, subsidiariamente, contra la calificación legal atribuida al hecho en la sentencia.

Denuncia, en relación a lo primero, la violación a los arts. 18 de la Constitución nacional, 25 Constitución provincial; 128, 148 inc. 2º, 149, 150, 177, 178, 238, 251, 255, 257, 286 y 434 inc. 5º del Código de Procedimiento Penal.

Argumenta que: a) el documento privado que la Alzada valora como elemento de cargo (la misiva autoincriminatoria) aparece introducido irregularmente al proceso y carece de valor pues, pertenecía a la esfera privada de su autor, no fue interceptado por mandato judicial ni fue incorporado a la causa con motivo de una libre decisión del imputado.

a éste no se lo interrogó sobre su autenticidad ni sobre la firma obrante en el documento antes de ordenarse el cotejo.

la documental que sirviera como material de cotejo fue admitida extemporáneamente.

la pericia caligráfica efectuada sobre la carta fue valorada erróneamente y la perito se extralimitó en sus funciones.

la tardía presentación del documento al juicio importó una retención de prueba.

indebidamente, se atribuyó al mismo valor confesional.

  1. carecen de valor, también, los relatos autoincriminatorios vertidos por el imputado, uno ante el personal policial, y otro ante los médicos y el juez de la causa; introducidos al proceso mediante las declaraciones testimoniales de estos pues, no obstante su espontaneidad, se produjeron sin las garantías consagradas constitucionales.

  2. carece de valor el testimonio de D.W.N.. Su interés en el resultado del juicio, el resentimiento que guardaba contra el imputado y el temor afectan seriamente la habilidad del testigo.

  3. la pericia sobre los guantes y la navaja (fs. 276) fue valorada absurdamente e indebidamente meritados los dichos de la madre del reo.

  4. han sido absurdamente valorados los testimonios corroborantes de R.C. y G.H..

En cuanto al planteo subsidiario, la recurrente cuestiona la calificación legal del hecho denunciando la violación al art. 263 inc. 5º del Código de Procedimiento Penal y 18 de la Constitución nacional, en tanto la Cámara condenó por un delito que no fue motivo de acusación fiscal, y la errónea aplicación del art. 80 inc. 7º del Código Penal toda vez que no resultó probada en el fallo la conexidad ideológica entre el homicidio y el robo que exige dicha figura.

Opino que el recurso no puede prosperar.

Para edificar la prueba de la autoría responsable, la Alzada partió del reiterado reconocimiento del hecho efectuado por el procesado. Ello ocurrió tres veces una por escrito y dos oralmente en términos similares y sucesivamente. En su afán de impugnar el valor probatorio de esta circunstancia, la defensa dirige esencialmente su ataque contra la nota manuscrita autoincriminante, más la insuficiencia con que formula sus agravios en relación a las otras admisiones de autoría efectuadas, tornan innecesario resolver lo atinente a la legitimidad y validez de aquel documento (doctrina art. 359 del Código de Procedimiento Penal).

Como dijera, D.M. reconoció su participación en el hecho no sólo en la aludida carta, sino también en forma oral ante la policía primero, y luego ante los médicos y el juez de la causa según resulta de lo testimoniado por este último en el informe de fs. 764/65 y por los restantes en la audiencia oral.

La apelante impugna las declaraciones del personal policial pues, a su juicio importan transgresión al art. 434 inc. 5º del Código de Procedimiento Penal que impide a los mismos dejar constancia de las manifestaciones del imputado. Más, en el caso, la norma citada resulta inatingente pues está dirigida a regular la actuación del instructor en el sumario de prevención, en tanto que el testimonio de los funcionarios policiales fue recibido en la audiencia de debates y controlado por las partes.

También cuestiona el segundo relato autoincriminatorio, alegando violación a los arts. 18 de la Constitución nacional, 25 Constitución provincial, 128 y 238 del Código de Procedimiento Penal. Tampoco aquí la queja puede prosperar. Aquel relato no fue recepcionado en el acto de una indagatoria irregular como lo pretende hacer ver el agravio, sino que, como el anterior, fue producto de la libre y espontánea decisión del procesado, de la que dan cuenta los testimonios de quienes la percibieron con sus...

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