Hacia la regulación de la robótica: el derecho de los robots o lex robótica

Autor:Moisés Barrio Andrés
Páginas:1-17
 
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Barrio Andrés, Hacia la regulación de la robótica: el derecho de los robots
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Hacia la regulación de la robótica:
el derecho de los robots o lex robótica*
Por Moisés Barrio Andrés
1. Introducción
Los robots y los sistemas de inteligencia artificial (IA o AI en inglés) están im-
pulsando la cuarta revolución industrial, la Industria 4.01. Su impacto se está sintiendo
más profundamente que las precedentes revoluciones de la informática o las teleco-
municaciones. Por lo tanto, la ciencia jurídica tiene que ocuparse de su entrada en el
campo del derecho y el consecuente papel que tendrán las normas jurídicas en la
regulación de productos y servicios que emplean tales sistemas robóticos (término
que incluye también a los sistemas de IA).
En efecto, el derecho tiene que brindar un marco legal de referencia a los ope-
radores del sector, quienes están seriamente preocupados por las implicaciones de
sus actividades y, además, necesitan disponer de una cobertura jurídica ante poten-
ciales creaciones que superen los confines de los laboratorios. Por otro lado, el dere-
cho debe elaborar una regulación avanzada que pueda impulsar el desenvolvimiento
de la robótica y asegurarle un desarrollo congruente con los valores propios del orde-
namiento jurídico.
Se hace, así, evidente la urgente necesidad de definir las condiciones de legi-
timidad jurídica de los nuevos sistemas robóticos y establecer con precisión un régi-
men claro de derechos y obligaciones. La primera y esencial cuestión tiene que ver
con la existencia de un régimen jurídico que garantice un progreso tecnológico que
refuerce el libre desarrollo de la personalidad y los derechos fundamentales, al tiempo
que impida que la tecnología se convierta en una vía para hacer a las personas menos
humanas y más pasivas, con una autonomía reducida, con una dependencia creciente
y una pérdida de la capacidad de iniciativa con una eventual situación de subordina-
ción irreversible que pueda expropiar la libertad y la humanidad misma.
Su análisis jurídico debe partir, en nuestra opinión y como también sostiene
Calo2, de la rama jurídica conocida como derecho de Internet o ciberderecho3, que ya
proporciona una base y una experiencia de análisis reflexivo de la relación y adapta-
ción entre tecnología y derecho en un período de transformación revolucionario. En
efecto, desde hace más de veinticinco años, esta disciplina jurídica ha decantado un
rico conjunto de técnicas y modelos de regulación sobre cómo el derecho debe
* Bibliografía recomendada.
1 Para una visión muy reciente y de conjunto, ver Cevikcan, Emre, Industry 4.0: Managing the
digital transformation, Berlin, Springer, 2017.
2 Calo, Ryan, Robotics and the lessons of Cyberlaw, “California Law Review”, vol. 103, 2015.
3 Barrio Andrés, Moisés, Ciberderecho: Bases estructurales, modelos de regulación e institu-
ciones de gobernanza de Internet, Valencia, Tirant lo Blanch, 2018.
Barrio Andrés, Hacia la regulación de la robótica: el derecho de los robots
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aplicarse al peculiar ecosistema de Internet en un proceso de cambio tecnológico y
social renovador, de lo cual nos hemos ocupado ampliamente en dos obras recientes4.
Gracias a esta disciplina, hoy el derecho se ha actualizado para dar respuesta
al fenómeno de Internet y al elenco de desafíos disruptivos y problemas jurídicos que
ha traído consigo. Pero, mientras tanto, la innovación tecnológica no se ha detenido.
Las mismas instituciones públicas y privadas que promovieron5 lo que hoy es Internet,
desde la Administración Pública norteamericana hasta los actuales señores de la Red
(fundamentalmente son Google, Apple, Facebook, Amazon y Microsoft, junto a Baidu,
Alibaba y Tencent), han iniciado un viraje significativo hacia el desarrollo de la robótica
y la inteligencia artificial.
La robótica es la próxima tecnología transformadora de nuestro tiempo. Pero la
robótica posee un conjunto de rasgos estructurales diferentes a los de Internet6: com-
bina, posiblemente por primera vez, la promiscuidad de la información7 con la capaci-
dad de causar daño físico8. Los robots muestran un comportamiento cada vez más
prometedor, permitiendo realizar un número creciente de tareas que eran, hasta fe-
chas recientes, insospechadas, y los hace cada vez más presentes en multitud de
entornos públicos y privados.
De hecho, estamos siendo partícipes de la incorporación gradual a nuestras
vidas de los llamados “asistentes virtuales”, cuya misión es facilitar la vida cotidiana a
las personas. Pueden ser antropomorfos o no, o incluso no tener ninguna forma tan-
gible como es la aplicación Siri® de Apple. Estos productos son auténticos “cerebros
globales”, porque utilizan contenidos disponibles en Internet y no están, por ello, suje-
tos a las limitaciones de sus diseñadores o a las capacidades del hardware local.
Igualmente, ya están disponibles humanoides como Pepper®9, cuyo propósito es ser
un compañero emocional del propietario, en el sentido de hablar y entender las emo-
ciones humanas, o incluso ser capaz de expresar algunas.
En efecto, la inminente presencia generalizada de la robótica en la sociedad,
como fue el caso de Internet en su momento, va a alumbrar profundas tensiones
4 Destacadamente lo hemos llevado a cabo en Barrio Andrés, Moisés, Fundamentos del dere-
cho de Internet, Madrid, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, 2017, y asimismo en Barrio
Andrés, Moisés, Derecho público e Internet: la actividad administrativa de regulación de la Red, Madrid,
Instituto Nacional de Administración Pública, 2017.
5 Barrio Andrés, Fundamentos del derecho de Internet, p. 61 y siguientes.
6 Barrio Andrés, Fundamentos del derecho de Internet, p. 38 y siguientes.
7 Con esta denominación se alude a que los nodos en la red a la que están conectados los
sistemas robóticos están compartiendo continuamente información con numerosos otros nodos (como
una persona que tiene relaciones sexuales con muchas personas diferentes). La metáfora de la “pro-
miscuidad” también sugiere la vulnerabilidad a la infección (por analogía a la enfermedad venérea), en
este caso al sabotaje informático y la consecuente causación del daño. Ver Calo, Ryan, People can be
so fake: a new dimension to privacy and technology scholarship, “Pennsylvania State Law Review”, vol.
114, n° 3, 2010; o más recientemente Hartzog, Woodrow, Unfair and deceptive robots, “Maryland Law
Review”, vol. 74, n° 4, 2016.
8 Un hecho cierto es que los drones ya han provocado accidentes, y es ocioso incluir aquí una
relación de casos expuestos en los medios de comunicación. Froomkin, Michael, Self-defense against
robots and drones, “Connecticut Law Review”, vol. 48, n° 1, 2015.
9 www.ald.softbankrobotics.com/en/robots/pepper.

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