Cómo hacer para que los chicos obedezcan

 
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Los padres queremos que nuestros hijos nos obedezcan. Y al mismo tiempo queremos que se conviertan en personitas pensantes, que tomen buenas decisiones, que piensen con sentido crítico, incluso que se animen a decir que no algunas veces (¡hasta a nosotros!).

Por eso no podemos aspirar a que se conviertan en dóciles robots, aunque sería muy cómodo, porque sólo aprenderían a obedecer sin adquirir criterio propio, lo que se convierte en un riesgo apenas se alejan un poco de nosotros y pasan tiempo con otras personas.

¿Cómo empiezan a obedecer los chicos? Hace unos días escribí sobre la importancia para el desarrollo de los niños de alcanzar un vínculo lo más seguro y confiado posible con sus padres durante los primeros años de vida. Uno de los frutos de ese vínculo es que se alcanza la obediencia por amor, amor a sus padres y amor de sus padres hacia ellos, y también por la seguridad y la confianza que les brinda el vínculo. No significa obediencia ciega, pero es muy diferente obedecer por amor que hacerlo por miedo, o porque alguien los están vigilando, o para que los sigan queriendo, o para no poner triste o lastimar a mamá, o para que mamá no moleste más, o para obtener algún beneficio personal...

Éstas son sólo algunas de las razones por las que un niño puede hacer caso y que no conducen a un desarrollo armónico e integrado de su persona ni a un yo en fortalecimiento creciente.

Todos los chicos obedecen a veces por las razones "equivocadas", es inevitable que ellos lo hagan y que nosotros lo provoquemos; somos humanos y todos alguna vez perdemos la paciencia, amenazamos retirar nuestro amor, usamos la culpa para que nos hagan caso, prohibimos o exigimos cosas absurdas, somos demasiado exigentes con ellos, usamos éstas y otras técnicas eficaces para lograrlo, que no son buenas para sostener la seguridad y la confianza en la relación padres-hijos. Para colmo podríamos hacer todo eso por amor, si es la forma en que aprendimos a querer y a ser queridos en nuestra infancia: no es sencillo cambiar esos patrones y menos en situaciones estresantes.

Hay temporadas en que los chicos suelen ponerse oposicionistas, en las que se pone en...

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