Hábitos saludables en cuarentena

En tiempos de coronavirus, el aislamiento social confirma ser un mal necesario. "Quedate en casa", nos repiten una y otra vez, alertándonos sobre los riesgos de abandonar el confinamiento. El hogar se ha convertido para muchos en una prisión; para otros, en un añorado oasis. Las paredes de nuestro espacio son refugio para la soledad, los encuentros, la paz o la violencia.Tenemos otro hábitat que nos cobija de manera permanente y del que no podemos mudarnos por más que lo deseáramos. Desde el día que nacemos hasta el momento en que el último aliento nos abandona, nuestro cuerpo es nuestra casa. Es allí donde nos encontramos realmente encerrados cada día de nuestra vida. Es nuestra propia biología la que también puede ayudarnos a combatir virus o infecciones diversas. O, por el contrario, ser el mejor caldo de cultivo para enfermar. No es bueno desentenderse del debilitamiento que puede estar aquejando a nuestro sistema inmunitario, mucho menos en momentos de pandemias.Flaco favor nos hacemos si al aumento del cortisol -la hormona que se libera ante el estrés, el miedo, la inseguridad o la angustia- le sumamos alimentos y bebidas ultraprocesados, cargados de harinas y azúcares. No sorprende, pues, que el consumo de harina en hogares, destinada a elaboraciones caseras, aumentara un 70% durante el último mes mientras que las panaderías bajaron casi un 50% su actividad. Tampoco podemos dejar de mencionar el impacto de la falta de actividad física, la alteración de los patrones del sueño ante la ausencia de habituales rutinas y una escasa o nula exposición al sol, naturalmente ligados al confinamiento.Ante las cuarentenas impuestas para controlar la expansión del Covid-19 no cabe duda de que el sedentarismo y el consumo de alimentos de escaso valor nutricional elevarán los porcentajes de obesidad, un mal que aflige a más de 1900 millones de adultos con sobrepeso en el mundo y que en la Argentina ya afecta al 60% de la población. Nos referimos, pues, a una enfermedad no transmisible que se potencia con el aislamiento y cuyas consecuencias deberemos sobrellevar peligrosamente en el tiempo.Reemplazar harinas, renunciar a los azúcares, volver a las verduras y las frutas como alimentos crudos insustituibles, sumar proteínas de carne, pollo o pescado, evitar las calorías vacías es tan importante como...

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