Un hábitat diferente para la misma ilusión

 
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MONTEVIDEO.- En apenas 172 kilómetros, otro escenario. De convivir en un espacio verde a instalarse en el cemento, de la edificación campestre a la arquitectura de las tradicionales cadenas de hoteles; de la piscina al aire libre y el parrillero, a la pileta climatizada y la cocina internacional; de un viaje de apenas 10 minutos para entrenarse en el modesto estadio de Juventud, de Colonia, a un traslado de poco más de media hora para practicar en el club Banco República, en el límite con Canelones. Cambió el hábitat la Argentina, pero no las costumbres, rumbo al hexagonal final del campeonato Sudamericano Sub 20, que empezará mañana, clasificatorio para la Copa del Mundo de Nueva Zelanda y que, además, entrega un cupo y medio para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

Con los resabios del desfile de carnaval de fondo, sobre la avenida 18 de Julio, una fiesta que tuvo continuidad anoche, en diez diferentes tablados, donde las coloridas murgas pasearon su canto coral y su ritmo, único en el mundo, con el típico sarcasmo para comentar los principales sucesos que marcaron el año de la vida de los uruguayos, la selección hizo su desembarco para preparar la nueva aventura. Un movimiento que incluye logística y la participación de integrantes de la delegación que trabajan en silencio; también de terceros, como la escolta policial que acompañó desde la salida de Colonia, o el auto que fue abriendo paso cuando el ómnibus partió, pasadas las 17, tras la merienda, desde el hotel Four Points a la práctica.

Cada paso reviste un análisis, una supervisión. El doctor Fernando Rudi y el administrativo Mariano Cabellón, junto con el delegado Hugo Toschi, que por estos días es también el presidente de la delegación, ya que Juan Carlos Crespi viajó para el superclásico de anoche, en Mar del Plata, fueron la avanzada. Ellos se fueron encargando de visitar los diferentes campos de entrenamientos que la organización les brinda a los seleccionados -el césped, al igual que en Colonia, acá tampoco es bueno-, y es por eso que intentarán modificar el lugar donde la selección desarrollará cada práctica. El estadio de Liverpool, una alternativa, porque la cancha de Defensor Sporting, la de mejor piso, la alquiló Brasil.

La Confederación Brasileña de Fútbol se hace cargo de los gastos adicionales -no aceptó ninguno de los tres hoteles que dio como opción la organización y arrendó habitaciones en el Sheraton, de Punta Carretas; lo mismo hizo con el lugar para...

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