Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - Camara Civil - Sala H, 25 de Junio de 2019, expediente CIV 021738/2017/CA001

Fecha de Resolución25 de Junio de 2019
EmisorCamara Civil - Sala H

Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA H “H., A.M. C/ Línea 71 S.A. S/ Daños y Perjuicios” (Acc. T..

sin lesiones)” (E.. No. 21738/2017) – Juzgado No. 24.-

En Buenos Aires, a los días del mes de junio de 2019, hallándose reunidos los señores jueces integrantes de la S. H de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, a los efectos de dictar sentencia en los autos caratulados “H., A.M. C/ Línea 71 S.A. S/ Daños y Perjuicios”, y habiendo acordado seguir en la deliberación y votado el orden de sorteo de estudio, el Dr.

F. dijo:

  1. La sentencia de fs. 228/231 rechazó la demanda promovida por A.M.H. contra Línea 71 S.A.

    El pronunciamiento fue apelado por la parte actora, quien expresó agravios a fs. 255/257, los que fueron contestados a fs.259/261.

  2. Ante todo debo señalar que, habré de coincidir con mi colega de la instancia de grado, en cuanto al encuadre jurídico que habrá de regir esta litis, pues atendiendo a la fecha en que tuvo lugar el accidente, entiendo que resulta de aplicación al caso lo dispuesto en la normativa contenida en el Código Civil hoy derogado, por aplicación de lo dispuesto en el art. 7 del Código Civil y Comercial de la Nación, actualmente vigente, sin perjuicio de señalar, claro está, que a idéntica solución se arribaría aplicando al caso las normas pertinentes de este último cuerpo legal.

  3. Seguidamente, haré una breve reseña de la posición asumida por las partes en este proceso.

    Así, según la versión aportada por el actor en su escrito de inicio, el 8 de abril de 2015, aproximadamente a las 16.50 hs., su rodado estaba estacionado sobre la calle C.L. al 4400 de esta ciudad, y resultó colisionado por el interno N.. 79 de la empresa demandada al intentar doblar por la calle Donado. Mientras que, tanto la accionada como su seguradora, desconocieron el hecho.

  4. Con el propósito de fijar el encuadre jurídico del caso, diré que resulta de aplicación lo dispuesto el art. 1113, segundo párrafo, segunda parte del Código Civil derogado que beneficia al actor con la inversión de la carga de la prueba prevenida por dicha norma. Sólo le corresponde acreditar la relación de causalidad entre el hecho y el daño para que funcione la presunción de responsabilidad del dueño o guardián de la cosa riesgosa, correspondiendo al Fecha de firma: 25/06/2019 Alta en sistema: 26/06/2019 Firmado por: J.B.F., L.E.A.D.B., C.M.K., JUECES DE CÁMARA #29738725#237671412#20190621084243273 presunto responsable comprobar la ruptura del nexo causal, demostrando la culpa de la víctima o la de un tercero por quien no debe responder.

  5. Como dije, la empresa accionada y la citada en garantía negaron la existencia del hecho.

    La Sra. juez de grado rechazó la demanda, y para así decidir, entendió que no se encuentra debidamente probada la relación de causalidad entre el evento descripto en el escrito de inicio y los daños reclamados, como así tampoco su extensión y cuantía.

    Ahora bien, frente a la negativa del demandado, diré que aun cuando los hechos presumidos quedan al margen del objeto de la prueba, no ocurre lo mismo con los que configuran la base de la presunción, los que deben demostrarse si no han sido admitidos (C.. Palacio, Lino, Derecho Procesal Civil, T.I., pág.

    343).

    En el ámbito de la responsabilidad extracontractual, el funcionamiento de las presunciones de responsabilidad, no releva jamás al damnificado de la carga de acreditar las circunstancias en que se produjo el hecho, concretamente, el nexo causal entre el mismo y su atribución al demandado. Es que han sido creadas por la ley para favorecer a las víctimas de un acto ilícito, a los fines de suprimir la prueba de la culpa, pero ello no implica que concurra idéntica dispensa en cuanto a la acreditación de los hechos que le dan nacimiento.

    Toda controversia judicial reconoce siempre en su origen la disconformidad entre las partes sobre la apreciación de un hecho y sobre la consiguiente declaración de un derecho. El único modo de esclarecer el verdadero alcance de ese conflicto consiste en comenzar por investigar su realidad, lo que sólo puede lograrse probando el hecho controvertido. Ello importa generar en la conciencia del juez el estado de certeza que determina el pleno convencimiento de su existencia o inexistencia. Sólo después de lograda esa convicción, estará en condiciones de declarar el derecho de los litigantes.

    Sin embargo, esa certidumbre es relativa, por cuanto la prueba únicamente expresa el grado de convicción del juez, pero no puede conducir nunca a una certidumbre absoluta, ya que es muy raro, casi imposible, que se pruebe un hecho de manera evidente.

    El art. 386 del Código Procesal adopta el sistema de la sana crítica a los fines de la valoración de la prueba. En este sistema, también denominado de “la sana lógica”, el juez tiene libertad de apreciación de la eficacia de la prueba, pero siempre debe explicar a través de la fundamentación de la sentencia, cuáles han sido las razones que lo han conducido a otorgar o negar eficacia probatoria a un Fecha de firma: 25/06/2019 Alta en sistema: 26/06/2019 Firmado por: J.B.F., L.E.A.D.B., C.M.K., JUECES DE CÁMARA #29738725#237671412#20190621084243273 Poder Judicial de la Nación CAMARA CIVIL - SALA H determinado medio, es decir que debe exteriorizar el proceso intelectual que ha desarrollado sobre la base de los principios de la lógica y las máximas de experiencia y que lo han llevado a la decisión final.

    Si bien la finalidad de las pruebas debe consistir en obtener una certeza, lo cierto es que con frecuencia no se logra más que una probabilidad o verosimilitud.

    Por otra parte, de conformidad con lo dispuesto por el art. 163, inc. 5º del Cód. Procesal "las presunciones no establecidas por ley constituirán prueba cuando se funden en hechos reales y probados y cuando por su número, precisión, gravedad y concordancia, produjeren convicción según la naturaleza del juicio, de conformidad con las reglas de la sana crítica".

    Son las llamadas presunciones judiciales o presunciones “hominis”, en tanto las consecuencias jurídicas las deduce el juez partiendo de la existencia de hechos reales y probados. Se habla entonces de indicios, que están representados por todo rastro, vestigio, huella, que por sí sola no tiene valor alguno; en cambio, cuando se relaciona con otras y siempre que sean graves, precisas y concordantes, constituyen una presunción, que es la consecuencia que se obtiene por el establecimiento de caracteres comunes en los hechos (C.. F., C., "Código Procesal Civil y Comercial de la Nación-Comentado, anotado y concordado", Tomo I, págs. 592 y sigs.), y su valor probatorio se basa en que los hechos o indicios tomados como punto de partida por el juez, que se encuentren debidamente comprobados (C.. Palacio, L.E., “Derecho Procesal Civil”, 1999, LexisNexis - Abeledo-Perrot, Lexis Nº 2508/003332).

    Como ya dije y reitero, las presunciones de responsabilidad o de causalidad creadas por la ley para favorecer a las víctimas de un acto ilícito hacen que queden relevadas de la prueba de la culpa, pero ello no implica que concurra idéntica dispensa en cuanto a la acreditación de los hechos que le dan nacimiento, que son los que, precisamente, en este caso han sido desconocidos, a mi modo de ver, infundadamente, ya que los elementos probatorios, aun cuando escasos, constituyen indicios suficientes que me hacen presumir que el accidente ocurrió.

    Me explico.

    Con las declaraciones de los testigos E.O.B. y J.L.G. tengo por...

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