Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala 4, 22 de Agosto de 2014, expediente 12708/2011

Fecha de Resolución22 de Agosto de 2014
EmisorSala 4

Poder Judicial de la Nación SENTENCIA DEFINITIVA N° 98238 CAUSA N° 12.708/2011 SALA IV “GUEVARA YARAHUAMAN HILTON ALEXIS C/

SERVICIOS COMPASS DE ARGENTINA S.A. Y OTRO S/ DESPIDO”

JUZGADO N° 55.

En la ciudad de Buenos Aires, capital de la República Argentina, a los 22/08/14 reunidos en la Sala de Acuerdos los señores miembros integrantes de este Tribunal, a fin de considerar el recurso interpuesto contra la sentencia apelada, se procede a oír las opiniones de los presentes en el orden de sorteo practicado al efecto, resultando así la siguiente exposición de fundamentos y votación:

La doctora G.E.M. dijo:

I- Contra la sentencia de fs. 376/400, se alza la parte actora a fs.

404/411 con réplica de su contraria (Servicios Compass de Argentina S.A.) a fs.

418/424.

II- Se agravia la parte actora porque considera que el Sr. Juez de grado valoró incorrectamente la prueba testimonial y como consecuencia de ello justificó el despido impuesto al trabajador. Hace referencia a las declaraciones de los testigos propuestos por la accionada -Cantavenera, E., B., D. y T.- y alega sobre los ofrecidos por su parte –Luna, P., F. y G.C.-.

En atención a la forma en que fue planteado el agravio corresponde en primer lugar establecer cuál fue la injuria que la demandada imputó al actor para justificar la extinción del contrato de trabajo.

Del intercambio telegráfico llevado a cabo por las partes, en lo que respecta puntualmente a la comunicación rescisoria (ver fs. 49 y 113), no existe controversia respecto de que la demandada Servicios Compass de Argentina S.A.

despidió al Sr. G.Y. fundado en “pérdida de confianza” en razón de haber encontrado “en su locker mercadería propiedad de la empresa.”, puntualmente hace referencia a un faltante de carne.

Ahora bien, con sustento en las pruebas producidas en la causa, el Magistrado de grado tuvo por acreditado el hecho objetivo invocado y consideró

justificado el despido impuesto por la empleadora. Fundó su decisión en las declaraciones de Tamplin, Cantevenera y E.; que si bien B. y D. no fueron testigos presenciales del hecho denunciado expresaron que el actor lo 12.708/2011 1 había reconocido en las dependencias de la empresa; agregó que Luna (fs. 286)

y P. (fs. 292) no resultan idóneos para revertir las declaraciones anteriores pues no estuvieron presentes en el momento de acaecimiento del episodio de autos y, finalmente, F. y G.C. dijeron desconocer el motivo del despido del actor.

Planteada así la cuestión corresponde analizar las declaraciones testimoniales.

Cantevenera (fs. 290/291) declaró haber sido encargado del actor.

Señaló que al revisar la mercadería para el evento del turno noche observó que faltaba carne y achuras y que le pareció raro porque había comprado en exceso.

Explicó que les dijo a todos que cuiden la materia prima porque estaba faltando carne y que los bolsos son revisados. Relató que cuando estaban todos listos para irse, con los bolsos en mano, tanto el actor como P., F. y C. se fueron para el vestuario y luego se retiraron; entonces fue para el vestuario y encontró desorden, puertas abiertas y otras entreabiertas de los lockers, entonces llamó por teléfono a vigilancia y les dijo que hagan subir a las personas de la cocina y solo lo hicieron el actor y Cadavis. Expresó que éste último abrió el locker a pedido del dicente y encontró entre 7 y 8 kilos de carne y seis chorizos; le pidió al actor que abra el suyo y le contestó que prefería firmar la renuncia, igualmente lo abrió y también encontró carne y achuras.

Aclaró que en ese momento estuvo presente E.. Manifestó que se procedió a abrir el locker de F. porque vio gotas de sangre y E. abrió el de P. en el que también había mucha carne.

En lo atinente a las objeciones que la recurrente vierte a fs. 406 respecto de Cantevenera, cabe señalar que carecen de relevancia para desestimar sus dichos. Nótese que un persona puede ser testigo de un “robo” -como lo encuadra la recurrente- no sólo cuando se lo encuentra en el mismo momento que comete el delito, sino, como en el presente caso –un hurto-, cuando se encuentra la mercadería que fue sustraída fuera del lugar dónde debía permanecer –heladera- y en un lugar donde no correspondía –en el “locker” en el cual el actor guardaba sus pertenencias durante la jornada laboral-. Por otra parte, no puede considerarse que el testigo contradiga lo expuesto en el telegrama de despido, en cuanto a que no se indicó en la comunicación que el 2 Poder Judicial de...

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