El gran viaje

Una vez más, se difuminan las fronteras entre lo pictórico y lo fotográfico, entre lo digital y lo analógico. Aunque no hay duda: lo que aquí observamos es una foto, pese a la suavidad errática, liviana, como de pincel, de aquello que asoma en la mitad inferior de la imagen. Trazos de acuarela que en realidad son reflejos. Recuerdos de alguna aguada en blanco y negro, pura magia de la cámara que registró la desbandada de las gaviotas, el juego entre su aleteo y el espejo del agua, la barca inmóvil, pequeña y muda entre tanta maravilla. Comienza la...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba