Sentencia de Cámara Federal de Casación Penal, 25 de Noviembre de 2010, expediente 9.234

Fecha de Resolución25 de Noviembre de 2010

CAUSA N.. 9234-SALA II-

G., D.A. s/recurso de casación

Cámara Nacional de Casación Penal REGISTRO NRO. 17.628

n la ciudad de Buenos Aires, a los 30 días del mes de noviembre del año dos mil diez, reunidos los integrantes de la S. II de la Cámara Nacional de Casación Penal integrada por el doctor W.G.M. como presidente, y los doctores G.J.Y. y L.M.G. como vocales, asistidos por el Prosecretario Letrado de la C.S.J.N., doctor G.J.A., con el objeto de resolver el recurso de casación deducido a fs. 439/455 contra el veredicto de fs.

414, en esta causa N.. 9234 del registro de esta S., caratulada: “G.,

D.A. s/recurso de casación”, estando representado el Ministerio Público por el F. General doctor R.G.W. y la defensa de D.A.G. por el doctor A.J.S..

Habiéndose efectuado el sorteo para que los jueces emitan su voto,

resultó designado para hacerlo en primer término el doctor W.G.M.,

en segundo lugar el doctor G.J.Y., por último el doctor Luis M.

García.

El señor juez doctor W.G.M. dijo:

I-

°

  1. ) El Tribunal Oral en lo Criminal nº2 por veredicto glosado a fs.

    414 y fundamentos leídos a fs. 416/431, resolvió CONDENAR a D.A.G. a la pena de siete (7) años de prisión, accesorias legales y costas, por encontrarlo penalmente responsable de los delitos de robo agravado por haber sido cometido mediante el empleo de un arma de fuego, en grado de tentativa y abuso de arma doblemente calificado por haber sido perpetrado contra miembros de las fuerzas policiales y con el fin de procurar su impunidad, ilícitos que concurren materialmente entre sí, idealmente con el delito de portación ilegítima de arma de guerra agravada -por registrar el nombrado antecedentes penales por el uso de armas-, y materialmente con el delito de encubrimiento (arts.

    −1−

    12, 29 inc. 3º, 42, 45, 54, 55, 105 -en función de los incisos 7º y 8º del artículo 80-

    166 inc. 2º -segundo párrafo- 189 bis, inc. 2º y 277 inc. 2º, en función del inciso 1º apartado “c”, todos del Código Penal de la Nación . II Declarar reincidente a G. en los términos del artículo 50 del Código Penal.

  2. ) Contra ese pronunciamiento el doctor A.J.S. dedujo recurso de casación, el que concedido a fs. 460, fue mantenido a fs. 465.

  3. ) En primer lugar la defensa se agravio por la falta de fundamen-

    tación de la sentencia -arts. 123 y 404 inc. 2º del C.P.N., por lo que solicitó su nulidad. Sostuvo que el a quo soslayó absolutamente las declaraciones de los testigos propuestos por esa defensa, relatos de los que se desprende que su asistido estuvo reunidos con familiares. Asimismo, el tribunal no tuvo en cuenta que en los registros de la remisería surge el horario en que requirió el servicio para trasladarse a su domicilio.

    Tampoco se tuvo en cuenta que S.Z. describió al autor con una ropa que difería de la que vestía el causante al momento en que fue detenido.

    Expresó que estas pruebas demuestran que G. no fue la persona que abordó el taxi.

    En segundo lugar se agravio en los términos del art. 456 inc. 1º del C.P.N., en cuanto a la calificación legal seleccionada en el fallo. En ese sentido,

    expresó que sin perjuicio de que al momento de alegar solicitó la absolución de su asistido, en caso de corresponder condena debería adecuarse a la calificación legal propuesta por el fiscal general de juicio esto es tentativa de robo calificado por el uso de arma de fuego y abuso de arma de fuego, en concurso ideal entre sí, y se le aplique la mínima pena. Ello así por cuanto los argumentos esgrimidos en la sentencia no se ajustan a lo que se desprende del juicio, vulnerándose de tal forma los principios de la sana crítica y la experiencia común.

    Hizo reserva del caso federal.

  4. ) En la etapa procesal prevista por el art. 465 del C.P.N. y en la oportunidad del art. 466 ibídem, el doctor R.G.W., presentó a −2−

    CAUSA N.. 9234-SALA II-

    G., D.A. s/recurso de casación

    Cámara Nacional de Casación Penal fs. 469/473 escrito en el que por los argumentó que allí adujó solicitó el rechazo del recurso de casación.

  5. ) Que a fs. 541se dejó debida constancia de haberse superado la etapa prevista en el art. 468 del C.P.N.

    -II-

    Llegadas las actuaciones a este Tribunal, encuentro que el recurso de casación en los que se invocó concretamente los motivos prescriptos en los incisos 1º y 2º del art. 456 del C.P.N., es admisible toda vez que de la verificación sobre las cuestiones sometidas a inspección jurisdiccional surge que el impugnante fundó los agravios; además la sentencia es recurrible en virtud de lo dispuesto por el art. 457 ibídem.

    -III-

    El tribunal de a quo tuvo por probado que “en horas de la madrugada -las 4 aproximadamente- del 23 de marzo del año en curso, D.A.G., utilizando un arma de fuego -por su calibre considerada de guerra- la cual no estaba autorizado a portar, intentó desapoderar ilegítimamente a S.J.C.Z. del rodado de alquiler de su propiedad, marca Volkswagen Polo, dominio EBW -832, alrededor de ciento diecisiete pesos y un reloj pulsera marca G.P.. Conforme se supo en la audiencia, el imputado solicitó los servicios del damnificado en momentos en que éste se encontraba de compras en una verdulería ubicada en la intersección de las Avdas. Corrientes y F.L., con la supuesta intención de hacerse trasladar hasta el cruce de las Avdas. G.. Paz y C.. Fue entonces que transitando a la altura de las calles L. y Baunes, extrajo el arma de fuego que portaba, ordenando al chofer se detenga y le entregara los efectos arriba mencionados; mientras tanto ambos habían descendido del rodado, y luego de hacerle abrir el baúl lo conminó a que se introdujera en el mismo, lo que Z. no hizo, simulando un desmayo. Ante ello, el encartado se dio a la fuga a −3−

    bordo del taxi por la calle L. en dirección a C., aunque sin poder recorrer gran distancia toda vez que el chofer de inmediato accionó un mecanismo de alarma con detención retardada que llevaba consigo, el cual, a corta distancia, paró el motor. Esto ocurrió en la intersección de las calle Andonaegui y L., donde el imputado, luego de colisionar el rodado sustraído contra otros dos allí estacionados -un Suzuki Swift. Dominio SDO-440 y un colectivo M.B., dominio SZW193- se bajó por una de las ventanillas -el mecanismo de detención también habría bloqueado las cuatro puertas -

    continuando la fuga a pie por la primera de las arterias mencionadas,

    circunstancia advertida por personal policial que le imparte la voz de alto. Orden que lejos de acatar, G. desatendió, efectuando disparos con el arma al personal policial, el cual, luego del enfrentamiento armado que se provocara, lo detiene frente al nº1280 de la calle B., secuestrando la pistola que empleara, al igual que el dinero y el reloj sustraído a Z.. También se acreditó, como anticipara en párrafos anteriores, no sólo que el imputado no estaba autorizado a portar el arma incautada, sino además que, registrando ésta pedido de secuestro vigente para l 2 de mayo de 2006 a solicitud de Prefectura Naval Argentina-, por sus características -fundamentalmente el limado de la numeración identificatoria en el lateral izquierdo del armazón apreciable a simple vista- debieron, cuanto menos, hacerle sospechar de su origen espurio”.

    Ahora bien, adelanto que no tendrá de mi parte favorable acogida el pedido de nulidad de la sentencia por falta de fundamentación. Ello es así, pues contrariamente a lo sostenido por los recurrentes de su lectura es dable colegir que se ha arribado a la verificación de los hechos mediante una correcta e integral valoración de todos los elementos probatorios colectados, sin incurrir en deficiencias ni omisiones.

    Y a poco que se lean los testimonios valorados, se reconoce un plexo cargoso armónico y conteste, que no deja lugar a dudas respecto a la materialidad del suceso acriminado ni de la calidad de autor responsable del imputado.

    −4−

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    G., D.A. s/recurso de casación

    Cámara Nacional de Casación Penal En efecto, para llegar a dicha conclusión se ponderó el testimonio de la víctima S.J.C.Z. titular del taxi marca Volkswagen Polo dominio EBW-832, quien realizó un pormenorizado relato de las circunstancias acontecidas relativas a la solicitud por parte del imputado para que lo traslade hasta G.P. y C., la posterior exhibición del arma de fuego, la orden de que se detenga y le entregue sus efectos personales. A ello se suma el intento para que ingrese al baúl del automóvil, el que pudo evitar al simular un desmayo. Asimismo, agregó, que una vez que el causante inició la conducción del taxi, activó la alarma que paraliza el motor y bloquea las puertas.

    Cabe agregar que durante la ejecución del delito el testigo pudo estar frente al imputado, circunstancia esta que le permitió realizar un exacta descripción de su aspecto físico, de las prendas que vestía, del arma de fuego que le exhibió y del porta raquetas que llevaba a la postre, en definitiva identificar al imputado como aquel sujeto que luego vio descender por la ventanilla del lado del conductor.

    A ello debe adicionarle que el testigo durante la celebración del juico,

    y a pedido de la defensa, nuevamente lo reconoció.

    Estos datos a su vez fueron ratificados por el personal policial que oportunamente intervino en el hecho. En efecto, J.M.M. y F.N., al tomar noticia de lo acontecido y al acercarse al taxi que se encontraba detenido pudieron advertir al imputado salir de la ventanilla del rodado y sin perderlo de vista durante la huida relataron los disparos que éste les realizó y el modo como fue reducido. Además, dieron cuenta de los efectos sustraídos, del arma empleada, y del porta raquetas aludido por Z..

    Por lo demás, las criticas efectuadas por el recurrente no tienen el menor asidero y bajo ningún aspecto resultan suficientes para desvirtuar las conclusiones a las que se arribó en el sub examine.

    En efecto, y en razón a las circunstancias en que acontecieron los hechos, y particularmente a que el imputado efectuó numerosos disparos para evitar ser detenido, los testigos fueron convocados una vez que el...

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