Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Vii, 15 de Marzo de 2019, expediente CNT 071427/2016/CA001

Fecha de Resolución15 de Marzo de 2019
EmisorCámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala Vii

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA VII 71.427/2016 SENTENCIA DEFINITIVA Nº 53600 CAUSA Nº 71.427/2016 - SALA VII – JUZGADO Nº 55 En la Ciudad de Buenos Aires, a los 15 días del mes de marzo de 2019, para dictar sentencia en los autos: “G.A.E. c/ TELEARTE S.A. EMPRESA DE RADIO Y TELEVISION s/ DESPIDO” se procede a votar en el siguiente orden:

EL DOCTOR N.M.R.B. DIJO:

  1. El pronunciamiento de grado que admitió la demanda incoada, viene apelado por las partes a tenor de los memoriales de fs. 175 (actor) y fs. 176/195 (demandada), que merecieran réplica del contrario glosadas a fs.204/205 y fs. 197/203 respectivamente.

    Asimismo, la accionada cuestiona a fs. 195 los emolumentos fijados a la representación letrada del actor y al perito contador por considerarlos elevados.

    Por motivos de estricto orden metodológico abordaré los agravios deducidos de acuerdo a la incidencia que tienen los mismos sobre los temas debatidos.

  2. Agravia a la demandada que el Sr. Juez a quo consideró que hubo una incorrecta registración de la fecha de ingreso al decidir la invalidez de los contratos de aprendizaje suscriptos por ambas partes argumentando que no se cumplieron los plazos máximos legales previstos en la norma, y tomando erróneamente como referencia la Recomendación Nº 60 de la O.I.T., soslayando lo establecido por la normativa vigente y aplicable al caso.

    Sostiene que la ley vigente y aplicable a los contratos de aprendizaje del actor resultó

    ser la Ley 24.465 y decreto 738/95 y que, al no exceder la duración máxima establecida por las mentadas normativas, aquellos resultaron perfectamente válidos..

    Adelanto que el presente agravio no tendrá andamiento favorable.

    En efecto, es falaz la afirmación de la apelante respecto de que se encuentran cumplidos los restantes requisitos impuestos por la ley, ya que no advierto que existan constancias probatorias en la causa que demuestren que durante el plazo de vigencia de los mentados contratos de aprendizaje el actor haya desarrollado tareas encaminadas a incorporar conocimientos técnicos específicos para la realización de la tarea encomendada.

    Así pues, los testigos R. (fs. 98), R. (fs. 108), F. (fs. 118/119) y D.V. (fs. 122/123), propuestos por el actor, fueron contestes en sus declaraciones, quedando demostrado por este medio probatorio que el actor, durante los sucesivos contratos de aprendizaje que tuvieron lugar desde el mes de marzo de 1997 hasta el mes de diciembre de 1998, realizo tareas de carácter general en la posición que ocupaba como conductor de cámaras.

    En este sentido, la accionada no aportó prueba alguna tendiente a demostrar en que consistió la enseñanza impartida al actor durante un periodo de 20 meses, así como tampoco acreditó a cargo de quién estuvo la mentada capacitación.

    Fecha de firma: 15/03/2019 Alta en sistema: 18/03/2019 Firmado por: N.M.R.B., JUEZ DE CAMARA Firmado por: L.A.C., JUEZ DE CAMARA Firmado por: H.H.K., SECRETARIO Firmado por: G.L.C., JUEZ DE CAMARA #28820362#222124350#20190318084529634 Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA VII 71.427/2016 Por el contrario, las manifestaciones de los testigos propuestos por la demandada, Flaherty (fs. 136) y De Los Santos (fs. 138/139), lucen inexactas e imprecisas, por lo que no resultan ser un medio probatorio idóneo a la luz de los arts. 90 de la L.O. y 386 del C.P.C.C.N.

    En consecuencia, al no haber logrado la accionada rebatir de forma eficiente los fundamentos expresados por el sentenciante, propongo confirmar sin más lo decidido por el Sr. Juez a quo en este punto.

  3. En relación al segundo agravio vertido por la accionada, referido a la supuesta extemporaneidad del reclamo actoral por haber transcurrido veinte años desde la suscripción de los contratos de aprendizaje cuya invalidez fue confirmada en el agravio precedente, adelanto que tampoco tendrá favorable andamiento.

    En mi opinión, la queja vertida no puede ser considerada una expresión de agravios en los términos del art. 116 LO, en tanto no constituye una crítica concreta y razonada de la sentencia toda vez que no señala elemento alguno que permita siquiera suponer que existe error en lo decidido por el Sr. Juez.

    En ese sentido, el apelante se limita a criticar la decisión del Magistrado de grado proponiendo una curiosa y singular analogía entre la revisión del inicio de una relación laboral que data de hace veinte años, a fin de evaluar la validez de la injuria invocada en el distracto y posteriormente calcular las indemnizaciones correspondientes, con la figura de la prescripción de un delito penal que conlleva una pena de reclusión o prisión perpetua, cuya prescripción opera a los quince años, así como tampoco invoca norma positiva alguna u opinión doctrinaria que funde su agravio por lo que se agota su alegación en una mera muestra de disconformidad con lo resuelto en primera instancia.

    En este sentido, más allá del esfuerzo argumental desplegado, no advierto que la demandada logre aportar argumentos suficientes, conducentes y válidos que permitan revertir el análisis realizado por el Magistrado de grado respecto de los alcances de la aplicación de la teoría de los actos propios.

    Creo conveniente recordar aquí que la expresión de agravios debe constituir una exposición jurídica que contenga el análisis serio, razonado y crítico de la sentencia recurrida, a través de manifestaciones idóneas tendientes a descalificar los fundamentos en los que se sustenta la solución adoptada en el decisorio, mediante la invocación los argumentos que considera desacertados o a la puesta de manifiesto de la incorrecta interpretación del derecho declarado aplicable a la controversia y de la prueba producida (art.

    ...

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