Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala V, 5 de Julio de 2019, expediente CNT 046593/2017/CA001

Fecha de Resolución 5 de Julio de 2019
EmisorCámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala V

Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

SALA V EXPTE. Nº CNT 46.593/2017/CA1 SENTENCIA DEFINITIVA 83.070 AUTOS: “GODOY, MAXIMIALIANO NICOLÁS C/ VILLA LARROUDET, J.C. Y OTRO S/ DESPIDO” (JUZG. Nº 17).

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital federal de la República Argentina, a los 5 días del mes de JULIO de 2019 se reúnen los señores jueces de la Sala V, para dictar la sentencia en esta causa, quienes se expiden en el orden de votación que fue sorteado oportunamente y, el doctor E.N.A.G. dijo:

I- Contra la sentencia de primera instancia agregada a fs. 151/153 vta. se alzan la parte actora y la parte demandada conforme los términos expresados en sus memoriales recursivos de fs. 154/157 vta. y 164/174; que fueron replicados respectivamente a fs. 176/177 vta. y 179/182. Asimismo, a fs. 158/159 vta., el Dr. Omar Ángel Ferrari, en ejercicio de su propio derecho, apeló sus honorarios por considerarlos reducidos.

II)- Por cuestiones de método analizaré en primer lugar el planteo recursivo articulado por la parte demandada en tanto en lo esencial, pretende conmover lo decidido en relación con la naturaleza de la vinculación habida entre las partes.

La vencida se agravia cuestionando la valoración de la prueba efectuada por la jueza a quo, en especial de la testimonial, acerca de la existencia del vínculo laboral invocado, pero el análisis dela constancias de la causa me conduce a proponer que se confirme lo resuelto en este aspecto.

En efecto, las declaraciones de A., (fs. 134); L., (fs. 163) brindan datos esclarecedores respecto a la naturaleza subordinada y dependiente de la relación que unió a las partes.

Ambos testigos han declarado que prestaron servicios de mensajería y cadetería para la demandada, que el lugar de trabajo estaba ubicado en C.P. 1363, 6º piso. En cuanto a las tareas A. detalló que “Conoce al actor de O.. Lo conoció más o menos para el año 2015. El actor trabajaba en cadetería en entrega de credenciales. El dicente hacía lo mismo. Cree que el actor ingresó en O. en los primeros meses del año 2015 y el dicente en el año 2007. Sabe que el actor ingresó más o menos en esa fecha ya que se lo comenzó a cruzar para ese tiempo. El lugar de trabajo era Pellegrino1363 P. 6, ahí el dicente se lo cruzaba al actor. En este lugar estaba la parte de tesorería de O.. El actor trabajaba de lunes a viernes de 9 a 17 hs. El dicente lo mismo. Había veces que estaba W.G. o J.L.S. y también hacía otros más (…) lo que llevaban eran credenciales de O., retiraban retenciones de los bancos, hacían depósitos, presentaciones en la Superintendencia de Fecha de firma: 05/07/2019 Alta en sistema: 10/07/2019 1 Firmado por: L.M.D., SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: E.N.A.G., JUEZ DE CÁMARA Firmado por: B.E.F., JUEZ DE CÁMARA #30137633#239031616#20190705093542322 Salud y otros organismos. Sabe que las credenciales eran de O. puesto que el acuse que les hacían firmar tenía el nro. De afiliado, había cartillas y decía eso.”

En igual sentido se pronunció el testigo L. quien a fs. 137, expresó

conocer al actor de O. donde trabajaron juntos, el testigo desde el año 2013 y el actor desde 2015 y que ambos hacían trabajo de mensajería en la calle. En cuanto al lugar de trabajo dijo que “era en C Pellegrini 1363. En ese lugar estaba O. (…) El actor trabajaba de lunes a viernes y el horario era de 9 a 17 hs. El dicente lo mismo. W.G. y un muchacho de pelo largo que se llamaba J.L. del cual no recuerdo el apellido eran quienes les daban las instrucciones de trabajo. El actor lo que tenía que hacer eran trabajos de mensajería, repartir credenciales de O., bancarios, certificación de cheques, todos trabajos de mensajería (…) Sabe que las credenciales eran de O. ya que en los sobres decía O., era algo obvio.”

De las declaraciones reseñadas se extrae que el actor puso su fuerza de trabajo como mensajero en bicicleta al servicio de la demandada O. y que para ello recibía instrucciones de los sres. W.G. y otra persona identificada como José

Luis Esaint por uno de los testigos y como J.L. por el otro y que estas personas estaban en O..

En cuanto a las declaraciones que la demandada rescata de C., Festa y C. que la demandada rescata en su expresión de agravios, cabe señalar que que ellos hacen referencia a una mecánica general con la cual la demandada se manejaría para los servicios de cadetería y mensajería, a través de dos empresas denominadas E BIKE y EPSA. En este punto resulta trascendental poner de relieve que dicha argumentación o defensa no fue articulada en el responde razón por la cual no cabe considerar su alcance probatorio en esta instancia en tanto ello vulneraría los principios de congruencia y de defensa en juicio. Por el contrario allí se afirmó que “(…) lo único cierto es que esta parte se servía de un servicio de mensajería y cadetería brindado por el actor sin intermediación de nadie y por su propia cuenta” (ver fs. 31, último párrafo).

El principio de congruencia (arts. 34, inc. 4º y 163, inc. 6º, C.P.C.C.N.)

impone que exista correspondencia entre la acción promovida y la sentencia que se dicta, vulnerándose cuando no media conformidad entre la sentencia y el pedimento respecto a la persona, el objeto o la causa. La exigencia ineludible de conformar la sentencia y la demanda fija los límites de los poderes del juez, cuyo decisorio no puede recaer sobre una cosa no reclamada o sobre un hecho que no ha sido propuesto a decisión. La congruencia impone la estricta adecuación de la decisión judicial a las cuestiones articuladas en la pretensión del actor y en la oposición del demandado, hallando límite en las cuestiones debatidas por las partes de modo que exista plena conformidad entre lo pretendido y resistido por un lado y lo sentenciado por el otro.

Fecha de firma: 05/07/2019 2 10/07/2019 Alta en sistema:

Firmado por: L.M.D., SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: E.N.A.G., JUEZ DE CÁMARA Firmado por: B.E.F., JUEZ DE CÁMARA #30137633#239031616#20190705093542322 Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

SALA V Tampoco es correcto lo que ahora afirma con respecto al pago al actor, cuando lo cierto es que más allá de la denominación otorgada a la contraprestación económica y de la ausencia de constancias en autos, al contestar demanda expresó que por las tareas que el actor realizaba para su mandante “le abonaba una suma que convenían y el actor entregaba factura” (ver fs. 32 vta. 2º párrafo).

Todo el esfuerzo recursivo articulado en este aspecto de la controversia, lo es en función de defensas y presupuestos de hecho que oportunamente no fueron articulados al contestar la acción.

En ese contexto las manifestaciones recursivas de la accionada no controvierten con las exigencias del art. 116 L.O. los fundamentos esgrimidos por el juez de grado para atribuir eficacia probatoria de los testimonios aludidos precedentemente.

Es oportuno señalar en cuanto a las declaraciones de A. y L., que no dejo de advertir que a fs. 143 y 144 la demandada impugnó las mismas, pero lo cierto es que esas manifestaciones no conmueven ni conducen a descalificar la credibilidad de los testimonios máxime cuando el impugnante -como ocurre en el “sub-lite”- no señala concretamente cuáles serían los errores, contradicciones, vaguedades o falsedades en que habrían incurrido aquellos ni aporta elemento objetivo alguno que permita descartar la eficacia probatoria de las declaraciones que se pretenden neutralizar (cfr. arts. 386 y 456, C.P.C.C.N., 90 y 155, L.O.).

Tampoco resulta de recibo el agravio que pretende cuestionar el alcance que la sentenciante otorgó a la presunción emergente del art. 23, LCT. y esto es así pues lo cierto es que la demandada O. al contestar demanda (fs. 29/37 vta.) reconoció que el actor prestó servicios a su favor en los siguientes términos: “(…) lo único cierto es que esta parte se servía de un servicio de mensajería y cadetería brindado por el actor sin intermediación de nadie y por su propia cuenta” (ver fs. 31, último párrafo).

Estas manifestaciones de la parte demandada son un claro reconocimiento de que el actor prestaba servicios personales a su favor y por ello se torna operativa la presunción del art. 23 RCT...

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