El Gobierno podría nombrar once jueces en lugares claves para las causas de corrupción

 
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El Gobierno tiene la posibilidad de cambiarles la cara a los tribunales federales de Comodoro Py 2002 sin demasiado esfuerzo: este año se le abre la posibilidad de renovar al menos un tercio de los 12 juzgados federales encargados de investigar las denuncias de corrupción contra el kirchnerismo y el macrismo; tiene dos vacantes en la Cámara Federal, tribunal clave para que los casos avancen o queden enterrados, además de cinco sillas vacías en los tribunales orales federales encargados de hacer importantes juicios. Entre ellos, los que involucran a Cristina Kirchner y sus hijos.A pesar de que esta oxigenación de los tribunales federales parecería suficiente si lo que se quiere es modificar las viejas estructuras, el cambio de jugadores no frenará el proyecto de ley de reforma judicial, que -con rencillas silenciosas, lentitud y bajo perfil- se sigue trabajando en el Ministerio de Justicia y en el despacho de Gustavo Beliz, monitoreado desde el Instituto Patria.La oportunidad que tiene el Gobierno viene de la mano de las vacantes que provocaron en el fuero federal la salida, a fines del año pasado, del juez Sergio Torres -actualmente en la Suprema Corte bonaerense- y el fallecimiento del juez federal Claudio Bonadio, la semana pasada, y de los dos despachos que eventualmente dejarían Daniel Rafecas -propuesto como procurador general de la Nación- y Rodolfo Canicoba Corral, quien este año cumplirá 75 años, límite legal para seguir en el cargo.De todos modos, se trata de una eventualidad que depende de que Rafecas obtenga los votos necesarios para que su pliego sea aprobado por el Senado. Por ahora, la oposición de Juntos por el Cambio se manifestó en contra y consensuó que va a haber una postura unificada entre los socios de la coalición.El radical Mario Negri, que preside el interbloque de Juntos por el Cambio en la Cámara de Diputados, sugirió que no apoyaría la designación. Lo mismo hizo Alfredo Cornejo, presidente del Comité Nacional de la UCR. "No veo que en el radicalismo haya una voluntad mayoritaria para apoyar el pliego de Rafecas", dijo el mendocino. En el macrismo el clima es similar.Sin embargo, las negociaciones están abiertas, porque el oficialismo deberá alcanzar los dos tercios de los senadores presentes para aprobar el pliego de Rafecas. Si estuvieran todos sentados en sus bancas, necesitaría reunir 48 votos. El Frente de Todos tendría entre 41 y 43 votos, por lo que Juntos por el Cambio, con 27 senadores (incluidos aliados)...

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