El Gobierno celebró la contención policial y Macri prefirió tener la TV apagada durante los disturbios

Las pantallas que reflejaban los enfrentamientos entre manifestantes y policías estaban encendidas en todos los despachos menos en uno. "El Presidente no miró nada, tenía el televisor apagado", juraron cerca de , que después de pasar varias horas en la Casa Rosada salió por la explanada de la calle Rivadavia. Eran las 16.58 y lo acompañaba el intendente de Lanús, Néstor Grindetti.

Al margen de la aparente tranquilidad presidencial en una jornada clave, en el Gobierno celebraron el "éxito" del cambio de estrategia, evidente tanto en los movimientos de las fuerzas de seguridad fuera del recinto como dentro de la Cámara baja, en la que ayer -a diferencia del jueves pasado- la sesión prevista para debatir la reforma previsional se extendió durante varias horas. "Mirá, los policías no reaccionan. Es un momento bisagra para la política argentina", coincidían dos altos funcionarios en un despacho del primer piso de Balcarce 50, mientras los canales de noticias mostraban a miembros de la Policía de la Ciudad recibiendo piedrazos y agresiones sin responder. "Que agrandado estará el enano", bromeaban en relación con el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Martín Ocampo, a cargo del operativo de seguridad en los alrededores del Congreso.

La estrategia de "dejar solos" a los manifestantes de izquierda y kirchneristas era, para el Gobierno, fundamental para ganar la "batalla mediática" en torno a la reforma previsional, que en la noche del jueves pasado -luego del primer operativo encabezado por fuerzas federales- parecía definitivamente perdida. "La reacción de la policía hoy fue muy distinta, y...

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