El Gobierno busca ahorros en la gestión del área de transporte

RESUMEN

Dietrich puso en marcha un plan que permitió lograr recortes en el gasto por $71.000 millones en la compra de vagones, la construcción de rutas y la toma de seguros, entre otros rubros; cambios en licitaciones

 
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Para llegar a fin de mes, cualquier familia argentina elabora un plan de compras. Esa conducta básica de subsistencia económica criolla nunca fue imitada por el Estado, que se comportó históricamente como un comprador poco exigente con los costos. Pero llegaron las épocas de vacas flacas y, además, la saturación de una sociedad que no tolera la corrupción de la misma forma. Entonces empezó la llamada "gestión de compra".

El Ministerio de Transporte, uno de los principales ejecutores de obra pública del país, anotó en la pizarra el principio "hay que llegar a fin de mes". Según datos que reconstruyeron varios organismos de la cartera que maneja , desde 2015 se ahorraron 71.000 millones de pesos solo por ajustar los procesos de adquisición de bienes y contratación de servicios.

Hay algunos números que sorprenden. Un relevamiento realizado por Vialidad Nacional da cuenta de que en 2015 el Estado pagaba 4,7 millones de dólares por cada kilómetro de autopista que construía. De acuerdo con las contrataciones actuales, el año que terminó estuvo en US$2,2 millones por la misma extensión. Se verá con el tiempo y las readecuaciones presupuestarias si este número se mantiene o se acerca a aquel.

Hubo sorpresas en varios lados. En el puerto, por caso. Cuando llegaban los trenes chinos durante los años del kirchnerismo se pagaban 3850 dólares por descargar cada uno de los coches que descendían de los barcos con grúas y terminaban en las vías que llegan hasta el pie de una bodega. El precio actual es de 310, es decir, un 8% de aquel valor.

En un rubro similar, la descarga de una tonelada de rieles pasó de tener un costo de 41,4 a 17 dólares, lo que representa un ahorro de casi un 60 por ciento.

Sobreprecios

Siguió la revisión de los contratos del mundo ferroviario. No solo se encontraron 55.000 durmientes rotos colocados en los ramales que van a Mar del Plata y a Rosario, sino que también se sospecha de sobreprecios. Hasta 2015 se llegó a pagar 18 dólares por cada uno, además de ser importados de China; el promedio de 2017 fue de 13,2 dólares, además de que se fabricaban en la Argentina.

En 2009, LA NACION advirtió que se habían pagado sobreprecios en la contratación de la tarjeta del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE). Entonces, en las primeras licitaciones se convalidó un valor de 1,38 dólares más IVA por cada uno de esos plásticos. Aquel importe representaba un 100% más que lo que pagaba el gobierno chileno...

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